
La Fiscalía General de la República reactivó la investigación sobre la presunta intervención del Cártel de Sinaloa en la elección estatal de 2021, en la que resultó ganador Rubén Rocha Moya, hoy gobernador con licencia, y revisa de manera paralela la carpeta por el homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
De acuerdo con reportes nacionales, el Ministerio Público Federal integra en un mismo expediente distintas líneas relacionadas con señalamientos contra funcionarios y exfuncionarios sinaloenses: la elección de 2021, el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, el homicidio de Cuén Ojeda y las acusaciones formuladas en Estados Unidos contra Rocha Moya y otras nueve personas.
Hasta ahora, Rocha Moya no ha sido citado a declarar por la FGR, ni por las acusaciones de Estados Unidos ni por las investigaciones relacionadas con el caso de El Mayo Zambada y Héctor Melesio Cuén Ojeda, según reportes atribuidos a autoridades ministeriales federales.
El nuevo impulso a la investigación ocurre después de que autoridades de Estados Unidos solicitaron a México la detención provisional con fines de extradición de Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, a quienes señalan de presuntamente proteger operaciones de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa encabezada por hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La acusación estadounidense sostiene que el entonces candidato habría recibido apoyo criminal durante la elección de 2021 y que, a cambio, habría prometido colocar a personas cercanas al grupo criminal en posiciones de autoridad dentro del gobierno estatal.
Esa versión forma parte del expediente judicial abierto en una corte federal de Nueva York, pero las autoridades mexicanas han señalado que Estados Unidos aún no ha entregado pruebas suficientes para sostener una detención provisional en México.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que recibió las solicitudes de detención provisional, pero señaló que los documentos enviados por la Embajada de Estados Unidos no contenían elementos de prueba para determinar la responsabilidad de las personas reclamadas.
La FGR indicó después que pedirá información adicional antes de definir si procede alguna medida conforme al sistema jurídico mexicano.
Rocha Moya ha rechazado públicamente las imputaciones. En un posicionamiento difundido por el Gobierno de Sinaloa, afirmó que las acusaciones carecen de veracidad y fundamento, y sostuvo que demostrará la falta de sustento de los señalamientos.

La revisión del homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda es una de las partes más sensibles del expediente. El exrector de la UAS, exalcalde de Culiacán y diputado federal electo fue asesinado el 25 de julio de 2024, el mismo día en que Ismael “El Mayo” Zambada fue llevado a Estados Unidos tras un episodio que el propio capo describió como un secuestro.

La primera versión difundida por autoridades estatales señaló que Cuén Ojeda había sido atacado durante un intento de robo en una gasolinera. Sin embargo, la FGR detectó inconsistencias en esa línea de investigación, entre ellas irregularidades en los informes periciales, dudas sobre el video difundido localmente y elementos no asentados de forma adecuada en la necropsia.
Meses después, la autoridad federal informó que en una finca ubicada en Huertos del Pedregal, en Culiacán, se hallaron indicios hemáticos que correspondían a Cuén Ojeda. Con ello, la FGR sostuvo que el exrector estuvo en el mismo sitio donde habría sido privado de la libertad El Mayo Zambada, y que su muerte ocurrió horas antes del video de la gasolinera difundido por autoridades locales.
Esa línea federal contradijo la versión inicial de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa y abrió señalamientos sobre posibles responsabilidades penales o administrativas de personal ministerial, pericial y policiaco que participó en las primeras diligencias del caso.
El caso tomó dimensión nacional cuando el abogado de Ismael “El Mayo” Zambada, Frank Pérez, difundió una carta en la que el capo aseguró que fue citado a una reunión para mediar diferencias políticas entre Rubén Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén Ojeda, relacionadas con la conducción de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
En esa misma versión, Zambada afirmó que fue sometido por personas cercanas a Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo Guzmán, y trasladado después a Estados Unidos. La FGR ha mantenido abierta la investigación sobre el secuestro del capo, el homicidio de Cuén Ojeda y la posible participación de Guzmán López en esos hechos.

La carpeta también está conectada con la disputa política e institucional que durante años enfrentó al gobierno estatal con sectores de la UAS y con el grupo político encabezado por Cuén Ojeda, una confrontación que tuvo derivaciones legislativas, judiciales y electorales en Sinaloa.

La reapertura de estas líneas de investigación ocurre en medio de la crisis política más fuerte del gobierno de Rocha Moya. La acusación de Estados Unidos contra el gobernador con licencia y otros funcionarios sinaloenses colocó bajo revisión no solo la actuación individual de los señalados, sino la posible infiltración del crimen organizado en instituciones estatales y municipales.
Entre las personas mencionadas en los reportes sobre la solicitud estadounidense aparecen perfiles políticos, ministeriales y de seguridad pública, incluidos funcionarios estatales, municipales y exmandos vinculados con áreas de procuración de justicia y seguridad. La acusación apunta a una presunta protección institucional a Los Chapitos, aunque México ha insistido en que requiere pruebas formales para proceder.
Por ahora, la FGR mantiene abiertas las investigaciones en México y espera información adicional del gobierno estadounidense. La autoridad federal no ha informado si citará a Rocha Moya o a los otros señalados, pero la integración de las carpetas coloca nuevamente bajo escrutinio la elección de 2021, el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda y el secuestro de El Mayo Zambada, tres episodios que convergen en la crisis política y judicial que atraviesa Sinaloa.
Con información de: La silla rota.