El diputado federal del PRI, Alejandro Domínguez, indicó que el diputado Enrique Inzunza ni ha acudido al senado, y el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, no puede ni salir, menos estarían en la marcha a la que convocó morena.
Señaló que lo dicho por Arturo Ávila, a quien le llaman “el cero voto, porque no ha ganado una elección de todas las que han competido”, en el que legisladores federales estarán en la marcha, “están tratando, reitero de agarrarse por lo que está viviendo Morena con Rocha Moya un clavo ardiendo eso es la tirada de ellos, tratar de subir al escenario nacional”, dijo.
Aseguró que la marcha “no les va a dar porque es una aberración jurídica lo que están planteando es una aberración política lo que están planteando”.
“Lo describe de manera clara y puntual al régimen, un régimen persecutor, Inzunza no se para en el Senado, porque no va a tener los suficientes pantalones para venir al Estado de Chihuahua”, dijo y en el caso de Rocha Moya “no puede salir bien, que todos nos preguntamos, ¿y Rocha dónde está?”, refirió.

Tras los hechos concurridos en Chilapa, Guerrero, en donde un enfrentamiento entre dos grupos criminales provocaron que centenares de personas se desplazaran de sus hogares por la inseguridad, y dejaron al menos cinco muertos, llamó la atención de un comunicado emitido por la Secretaría de Gobernación, en donde se menciona una mesa de diálogo entre los dos grupos que se enfrentaron.
Según el comunicado, con fecha del 12 de mayo, la secretaría comenzaría mesas de diálogo entre los dos grupos para “tratar de llegar a una situación de fondo”, esto, recibió una serie de críticas por parte de usuarios en redes sociales, cuestionando porque no se aseguró a los miembros de grupos criminales que provocaron los desplazamientos, en vez de abrir diálogo.
Tal parece que la estrategia de “abrazos y no balazos” de AMLO sigue presente en la administración de Sheinbaum, dejando a casi 800 familias con incertidumbre sobre si volverá a ocurrir un enfrentamiento de este tipo en cualquier momento…

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Según el comunicado, con fecha del 12 de mayo, la secretaría comenzaría mesas de diálogo entre los dos grupos para “tratar de llegar a una situación de fondo”, esto, recibió una serie de críticas por parte de usuarios en redes sociales, cuestionando porque no se aseguró a los miembros de grupos criminales que provocaron los desplazamientos, en vez de abrir diálogo.
Tal parece que la estrategia de “abrazos y no balazos” de AMLO sigue presente en la administración de Sheinbaum, dejando a casi 800 familias con incertidumbre sobre si volverá a ocurrir un enfrentamiento de este tipo en cualquier momento…
