La diputada de Movimiento Ciudadano, Alma Portillo, llamó al Congreso del Estado a destrabar de manera inmediata la discusión sobre el matrimonio igualitario, al señalar que el Poder Legislativo no puede seguir funcionando como “una congeladora de asuntos incómodos para determinados grupos políticos”, sino como una institución obligada a garantizar derechos para todas las personas.
La legisladora lamentó además que en Ciudad Juárez se hayan cerrado las puertas del Congreso del Estado a personas manifestantes que acudieron a exigir precisamente el reconocimiento pleno de sus derechos, lo que calificó como un acto contrario a la apertura democrática y al respeto de la libre expresión.
“Cerrar las puertas del Congreso a quienes piensan distinto o exigen derechos es profundamente equivocado. El Poder Legislativo pertenece a toda la ciudadanía, no solamente a quienes coinciden con determinadas posturas ideológicas o religiosas”, expresó.
Portillo recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya ha establecido de manera reiterada que las restricciones al matrimonio entre personas del mismo sexo son inconstitucionales, por lo que mantener omisiones legislativas en esta materia implica desacatar criterios judiciales firmes y continuar permitiendo un esquema discriminatorio contrario a los derechos humanos.
Asimismo, señaló que las y los diputados no pueden seguir escondiendo debates legislativos detrás de cálculos políticos o presiones de grupos de poder, particularmente cuando se trata del reconocimiento de derechos.
“El Congreso existe para resolver, no para esconder temas debajo de la mesa. Los derechos humanos no pueden depender de la comodidad política de algunos grupos ni someterse a votaciones morales”, sostuvo.
La diputada emecista afirmó que Movimiento Ciudadano mantendrá una postura firme en defensa de los derechos y libertades de todas las personas, particularmente de aquellos sectores históricamente discriminados.
“En Movimiento Ciudadano tenemos claridad absoluta: ninguna mayoría política tiene derecho a decidir qué minorías merecen derechos y cuáles no. No vamos a permitir que se sigan transgrediendo derechos humanos por caprichos ideológicos o presiones conservadoras”, concluyó.