
La reaparición del expresidente Andrés Manuel López Obrador provocó una inmediata respuesta de dirigentes y legisladores de oposición, luego de que difundiera una carta en la que cuestionó las acusaciones impulsadas desde Estados Unidos.
El exmandatario rompió varios meses de silencio para denunciar lo que calificó como una estrategia de sectores políticos estadounidenses para afectar a la 4T, en medio de las investigaciones y señalamientos que involucran al gobernador con licencia de Sinaloa Rubén Rocha Moya, al senador morenista Enrique Inzunza y a ocho funcionarios de la entidad.
Además, este miércoles Los Angeles Times dio a conocer que EUA investiga a los gobernadores morenistas de Sonora, Alfonso Durazo y al de Tamaulipas, Américo Villarreal.
Sus declaraciones generaron una ola de reacciones por parte de líderes del PRI y PAN, quienes acusaron a López Obrador de intentar influir nuevamente en la agenda pública y responsabilizaron a su administración por el crecimiento de la violencia y la expansión de los grupos criminales.
Uno de los posicionamientos más duros provino del dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, quien acusó al expresidente de haber permitido el fortalecimiento de los cárteles durante su sexenio.
“Vas a acabar en la cárcel por haber sido un pinche narcopresidente”, escribió el líder priista en redes sociales.
Asimismo, también aseguró que Morena se convirtió en una organización política vinculada al crimen organizado y advirtió que seguirán impulsando denuncias contra exfuncionarios y familiares del exmandatario.
“Tú y tus juniors llevan en la sangre lo hipócrita, traicionero y miserable de ser la narcofamilia que destruyó la paz y la tranquilidad de las familias mexicanas. Ustedes no formaron un partido, formaron un Cártel, el Cártel de Macuspana. Sépanlo muy bien: vamos a ir con todo en contra de ti, de tu pandilla de delincuentes, del Andy, Bobby y José Ramón. ¡Van a pagar sus crímenes!“, escribió.
La senadora priista Carolina Viggiano sostuvo que la publicación de la carta demuestra que López Obrador continúa influyendo en las decisiones políticas del movimiento que fundó.
“López Obrador no regresa porque nunca se fue. Ahí estuvo como testigo para vigilar cada pacto, cada contrato y cada moche”, afirmó.
La legisladora agregó que el mensaje también busca enviar una señal de liderazgo al interior de Morena y dejó entrever que la figura del expresidente mantiene peso sobre el gobierno federal.
Desde Acción Nacional también surgieron críticas al contenido del documento difundido por López Obrador.
El diputado federal Federico Döring consideró que la presidenta Claudia Sheinbaum enfrentará una situación complicada al fijar postura sobre las críticas lanzadas por el exmandatario hacia el presidente estadounidense, Donald Trump.
Según Döring, la mandataria deberá decidir entre respaldar los señalamientos de su antecesor o distanciarse de ellos para evitar tensiones diplomáticas con Washington.
La senadora panista Lilly Téllez afirmó que las investigaciones abiertas en Estados Unidos responden a presuntas evidencias sobre acuerdos entre Morena y grupos criminales.
“Aquí respondo a la pregunta de AMLO: Trump se enteró y tiene pruebas del narcopacto de Morena”, señaló.
En tanto, la diputada federal Kenia López Rabadán pidió al expresidente mantenerse al margen de la conducción política del país.
“Deje gobernar a la Presidenta, al menos no estorbando”, expresó, al responsabilizar la estrategia de “abrazos, no balazos” del incremento de la violencia y de las tensiones actuales con Estados Unidos en materia de seguridad.
La intervención pública de López Obrador ocurre en un momento de creciente presión por las investigaciones que autoridades estadounidenses mantienen contra diversos actores políticos mexicanos señalados por presuntos vínculos con organizaciones criminales.
Mientras Morena ha denunciado una posible intromisión política de Washington en asuntos internos de México, la oposición aprovechó la reaparición del exmandatario para reactivar las críticas sobre la estrategia de seguridad aplicada durante su administración y sobre los señalamientos que enfrentan algunos integrantes del partido oficialista.