
Marco Antonio Juárez Altamirano era un arquitecto originario de Acapulco que llevaba una vida modesta. En diciembre de 2008, invirtió 245 mil pesos en una pequeña compañía local, llamada Jylco Construcciones, con la esperanza de convertirse algún día en contratista del gobierno. Era una meta que nunca logró.
En febrero de 2022, Marco Antonio murió de COVID-19 en medio de dificultades económicas. "Mi hermano nunca tuvo… bueno, ni casa tuvo. Nosotros entre todos le entramos a estar comprando el medicamento, porque estuvo como 15 días entubado", recuerda su hermana Francisca.
Lo que Francisca no sabía –lo que nadie en su familia sabía– es que la empresa de su hermano se convirtió en contratista millonaria del gobierno federal. En mayo de 2021, nueve meses antes de su muerte, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) le otorgó a Jylco Construcciones un contrato de 177 millones de pesos para la construcción de los dos primeros kilómetros del canal principal de la margen izquierda del río Presidio en Sinaloa.
Marco Antonio nunca firmó ese contrato. Para entonces, la empresa había caído en manos de unos empresarios tabasqueños que se apoderaron de ella.
El canal construido por Jylco nace en la presa Siqueros y lleva el agua del río Presidio al Distrito de Riego 111
Jylco Construcciones es solo una pieza de un entramado mayor. Durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, una red de diez compañías, sin experiencia alguna en construcción de obras hidráulicas y que simula competencia entre sí, ha obtenido contratos por 2 mil 314 millones de pesos con la CONAGUA.
Su epicentro es Ferroclin U&Q, constituida en 2014 en la notaría del exgobernador de Tabasco –hoy senador de Morena– Adán Augusto López Hernández, e incluida en la lista de “factureras” definitivas del SAT en enero de este año, tras haber recibido contratos por más de 329 millones de pesos con la CONAGUA entre 2019 y 2023.
La constelación de empresas, que comparte accionistas, gerentes, comisarios, administradores únicos y notarios, ha recibido sus contratos más cuantiosos en las obras hídricas prioritarias del gobierno de López Obrador, como la construcción de la presa Santa María en Sinaloa, la ampliación del distrito de riego del pueblo Yaqui en Sonora y el distrito de riego de la presa Picachos, también en Sinaloa.
Con información de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.