
A un año de las elecciones de 2027. De acuerdo con el ranking de gobernadores de Polls MX cinco mandatarios estatales de la 4T se ubican entre los peor evaluados del país, cuyos estados renuevan sus administraciones en las próximas elecciones.
La inseguridad, los escándalos políticos y los cuestionamientos por presuntas irregularidades han golpeado la imagen de estos morenistas, lo cual se ha visto reflejado en las encuestas.
El ranking posicionó como el gobernador con la peor aprobación del país a David Monreal, de Zacatecas, con el 31.6%.
Desde que asumió la gubernatura en septiembre de 2021, el gobierno de David Monreal ha estado marcado principalmente por la crisis de seguridad en Zacatecas. El inicio de su administración coincidió con uno de los periodos más violentos en la historia reciente del estado, con enfrentamientos entre el Cártel de Sinaloa y el CJNG, bloqueos carreteros, cuerpos abandonados en espacios públicos y ataques contra corporaciones policiacas. La magnitud de la violencia obligó al Gobierno federal a implementar operativos especiales y reforzar la presencia militar en la entidad. Aunque la administración estatal sostiene que los homicidios y delitos de alto impacto han disminuido en los últimos años.
A ello se han sumado otras polémicas. Durante su gestión ha enfrentado críticas por presunto nepotismo y por la influencia política de la familia Monreal en Zacatecas; cuestionamientos por el desempeño de las corporaciones de seguridad y el aumento de denuncias por presuntas violaciones a derechos humanos cometidas por policías estatales; además de reclamos de colectivos de víctimas y familiares de desaparecidos por la persistencia de la crisis forense y de desapariciones en la entidad.

En segundo lugar del top, se coloca Yeraldine Bonilla, gobernadora interina de Sinaloa, quien reemplazó a Rubén Rocha Moya, tras su petición de licencia por las acusaciones de tener nexos con el narco.
Bonilla solo tiene el 35.3% de aprobación. Sinaloa ha estado en el ojo del huracán, desde las acusaciones contra su gobernador hasta la violencia desatada por la guerra que sostienen “Los Chapitos” y “Los Mayos” tras la detención de Ismael “El Mayo” Zambada.
El gobierno de Rocha Moya ya enfrentaba un fuerte desgaste político por la crisis de seguridad, el conflicto con la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y las controversias derivadas del caso de Héctor Melesio Cuén, quien fue asesinado en medio de la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024.

En el tercer escalón de los gobernadores con la peor aprobación está Layda Sansores, gobernadora de Campeche, con el 38.6%.
Desde el inicio de su administración en 2021, la gobernadora se ha visto envuelta en diversos escándalos que van desde la persecución de periodistas críticos a su gobierno hasta los señalamientos del uso de joyas costosas.
También han surgido cuestionamientos por presuntas irregularidades detectadas en auditorías, problemas de transparencia en la publicación de resultados de fiscalización, confrontaciones con legisladores locales, acusaciones de persecución política y controversias recientes relacionadas con la detención del exrector de la Universidad Autónoma de Campeche, así como críticas por el uso de accesorios de lujo en medio de dificultades financieras del estado.

En el cuarto puesto se colocó Víctor Manuel Castro, gobernador de Baja California Sur, que obtuvo una aprobación de 39.7%.
Entre las polémicas que el gobernador ha enfrentado están cuestionamientos principalmente en materia de seguridad, desapariciones, transparencia y manejo político.
A estas controversias se han sumado acusaciones de opacidad y presuntas irregularidades administrativas, críticas por conflictos relacionados con el desarrollo urbano, la gentrificación y el crecimiento inmobiliario en zonas turísticas, así como polémicas por declaraciones y confrontaciones públicas.

Y finalmente se encuentra Lorena Cuéllar, gobernadora de Tlaxcala, quien tiene 40.2% de aprobación.
Desde que asumió la gubernatura de Tlaxcala en 2021, Lorena Cuéllar ha enfrentado cuestionamientos por presunto nepotismo y concentración de poder en familiares cercanos dentro de su administración, así como acusaciones de uso político de programas y actos oficiales.
En la recta final hacia 2026, las polémicas por presuntas irregularidades administrativas, señalamientos contra funcionarios públicos y el creciente desgaste de su imagen pública han mantenido a su gobierno bajo constante escrutinio político.

Con información de Político.mx