
El primer ministro cubano, Manuel Marrero, presentó este jueves ante el Parlamento un amplio programa de reformas orientadas al libre mercado, en un momento en que la isla comunista enfrenta una profunda crisis económica, bajo presión de Washington.
El alto funcionario expuso 176 propuestas de reformas que deben ser aprobadas por los diputados de la Asamblea Nacional, que abarcan numerosos sectores de la economía.
Estas propuestas de corte liberal afectan, en particular, la organización de las empresas privadas, las empresas estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos y el mercado cambiario.
"Más que un conjunto de medidas, se trata del programa de reforma económica más profundo anunciado en los últimos 70 años de la historia económica del país, desde la victoria de la Revolución de 1959", comentó a la AFP el economista cubano Daniel Torralbas, radicado en Londres.
Entre las reformas anunciadas figuran la transformación "de la empresa estatal socialista en una sociedad mercantil por acciones o por participación", la autorización de empresas privadas con más de 100 empleados, la participación de capital extranjero en el sector privado y la apertura de cuentas en divisas para particulares.
La agricultura, el turismo, el sector bancario y el mercado cambiario quedan ahora abiertos a la inversión privada, tanto nacional como extranjera. Asimismo, los cubanos podrán poseer más de una empresa privada y participaciones en otras sociedades.
Hasta ahora, la inversión extranjera se limitaba a empresas mixtas con compañías estatales.
También se anunció una reforma fiscal con la introducción de un impuesto a las ventas (IVA), y se permitirá la negociación salarial dentro de las empresas.
Por el momento, las autoridades no han anunciado ningún calendario para la entrada en vigor de estas medidas.
Estos anuncios se producen en un contexto en el que el presidente estadounidense Donald Trump aplica una política de máxima presión sobre la isla, sometida desde hace cerca de cinco meses a un bloqueo petrolero de facto.
Washington, que mantiene un embargo contra Cuba desde 1962, no oculta su deseo de que se produzca un cambio de modelo económico, e incluso de régimen, en la isla situada a unos 150 kilómetros de las costas de Florida.
Con información de: El economista.