Sorprende jugador con plan de austeridad

Pues sí, Christian Wilkins recibía limones y él preparaba limonadas.

El jugador colegial acudía a los restaurantes y empezaba pidiendo un vaso de agua, luego solicitaba seis rodajas de limón, vertía unos sobrecitos de azúcar y ya tenía su limonada gratis.

El liniero defensivo de los Tigres de Clemson es el vivo ejemplo del ahorro.

Y aunque está considerado entre las principales selecciones de la primera ronda del Draft de la NFL que inicia mañana y que concluirá el próximo sábado, Wilkins le confesó al periódico The Wall Street Journal que seguirá aplicando su presupuesto franciscano una vez que llegue a la NFL.

"Es simple: mi mentalidad es simplemente, ahorrar mucho más de lo que gasto", externó Wilkins, quien ganó dos títulos nacionales con los Tigres.

"Y no estoy dispuesto a gastar mucho. Tengo muy poco mantenimiento cuando se trata de mis necesidades".

El enfoque radical de Wilkins para conservar el dinero ha dado sus frutos. Si bien muchos estudiantes se endeudan durante su paso por la universidad, él ha ahorrado más de 15 mil dólares.

"Mis compañeros de equipo saben que soy el tipo más barato del mundo", añadió en entrevista para el WSJ.

El jugador se buscó un departamento de renta en una zona económica que previamente ya había identificado al sur de la ciudad y por el que sólo pagaba 300 dólares al mes.

Además, comentó, que casi nunca estaba en su depa para mantener bajas las facturas de luz y agua, en su lugar, se pasaba el tiempo en las instalaciones de futbol americano de la Universidad, comiendo lo que la escuela le ofrecía y bañándose ahí.

"Incluso me lavo los dientes aquí (escuela)", precisó.

Sus recorridos a la universidad los hacía en bicicleta, no tiene auto, aunque después hizo tratos con otros compañeros de escuela para cooperarse con ellos y viajar juntos.

No usa tarjetas de crédito, y además, estaba en un plan familiar de telefonía. Tampoco tiene aplicaciones de música en su celular, y era muy común verlo vistiendo el uniforme del equipo de futbol americano.

En su plan de austeridad, Wilkins sufrió para ajustar su presupuesto a la hora de comer.
"Mi mayor debilidad siempre es la comida", aseveró el jugador que 1.90 metros y pesa 143 kilos. "Es como mi única droga en la vida. Pero programé mi mente".

Él es el menor de ocho hijos nacidos en Springfield, Massachusetts, y dijo que su familia no tenía mucho, pero tenían lo que necesitaban: comida en la mesa y un lugar para vivir. Wilkins no pudo señalar cómo se convirtió en un súper ahorrador, pero dijo que con el tiempo se dio cuenta de lo poco que necesitaba para ser feliz.

Obtuvo una licenciatura en Comunicación en Clemson, y luego terminó una maestría en liderazgo atlético en diciembre.

Durante su estancia colegial también trabajó como maestro sustituto en kínder y primaria por aproximadamente 80 dólares diarios. En la NFL, su sueldo será un poco más alto: está en la línea de un contrato de 10 a 20 millones de dólares o más, dependiendo de quien lo reclute.

 

Cancha

Por: Redacción

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