- ¿Crecimiento sin neoliberalismo?

¿Crecimiento sin neoliberalismo?

Queda claro que hasta antes del 1º de diciembre pasado el país tenía un rumbo bien marcado con el neoliberalismo “tropicalizado” a las condiciones mexicanas; queda claro también que actualmente dicho modelo sigue vigente aunque operando con deficiencias por las barreras que internamente le están imponiendo… y de seguir así puede colapsar la economía.

Por más que se insista de manera reiterada y delirante que México ya abandonó el neoliberalismo, no deja de ser falacia, ya que los cambios de modelos económicos son procesos que tardan décadas en consolidarse.

Hoy día el país está sin rumbo, porque la 4aT tiene como una de sus tareas fundamentales proscribir y satanizar el modelo neoliberal que tiene como esencia principal facilitar el libre mercado, permitiendo la competencia de la iniciativa privada nacional y extranjera en todas las ramas de la economía. En México se arraigó desde hace 35 años, el NAFTA o TLC y pronto T-MEC, es uno de los mecanismos instrumentales del modelo neoliberal.

¿Es bueno o es malo el neoliberalismo? En algunos países si y en otros no, dependiendo del desarrollo tecnológico, de sus políticas fiscales y económicas; sus niveles de inversión y participación en el mercado externo, por mencionar algunos factores determinantes en si es bueno o malo el neoliberalismo.

No es objeto de este artículo hacer una discusión exhaustiva de doctrinas económicas y mucho menos defender el modelo neoliberal que sin duda adolece de normatividad internacional y en los países emergentes como México ha producido pobreza en todas sus manifestaciones, corrupción, desintegración familiar, violencia, inseguridad entre otras calamidades del mundo actual.

Si a juicio del gobierno en turno, el neoliberalismo ha sido un fracaso ¿cuál es el modelo económico que se propone adoptar para ponerle ruedas e ir transitando en él? ¿Qué opciones tenemos? China es un país campeón en el mundo neoliberal, Rusia tiene una economía mixta con gran participación capitalista… ¿Cuba, Venezuela, Corea del Norte?

Lo dramático es que no existe nada a cambio, eso explica los desencuentros frecuentes del titular del ejecutivo con sus funcionarios del gabinete económico, quienes una vez si… y otra también cometen yerros y se contradicen, porque no hay rumbo, aunque ahora se pueda decir que se cuenta con el Plan Nacional de Desarrollo, que dice mucho de los programas sociales y muy poco de política económica.

La proscripción y satanización a ultranza del modelo neoliberal lleva concomitante el rosario de errores que se están cometiendo con la política energética y en especial con PEMEX [ habrá que ver luego con CFE], cuyos problemas financieros son un riesgo para la estabilidad macroeconómica de México, según lo dijo José Ángel Gurría, Secretario de la OCDE, situación que previamente habían dado a conocer algunas calificadoras como Moodys, Standard and Poors y Fitch.

¿Crecer al 4% anual y en el último año al 6%?

Es la meta consignada en el Plan Nacional de Desarrollo recién publicado, a pesar de que diversas calificadoras, la OCDE y hasta el Banco de México han insistido que para el presente año la expectativa es de crecer entre el 1.5 y 1.6% por una serie de factores como la cancelación del NAIM, los problemas financieros de PEMEX y las reiteradas señales de desconfianza que se le dan a la comunidad empresarial nacional y extranjera.

Los economistas y expertos en estos temas se preguntan una y otra vez ¿de dónde surgieron esas cifras de crecimiento? por referencias del propio presidente de la república, las tomó de la experiencia que México vivió en el período 1950-70 cuando se adoptó el modelo de “sustitución de importaciones” y realmente creció con esos índices, de allí se infirió si ya lo hicimos, lo podemos volver hacer.

La verdad es que en ese período de la postguerra el mundo se estaba recomponiendo y México estaba exportando mucho, dándole especial impulso a la agricultura con grandes inversiones públicas; el desarrollo industrial era incipiente y el mercado interno muy restringido, por eso se pudo consolidar el “milagro mexicano”, la gente consumía poco. Claro 50 años después todos los contextos han cambiado y hay nuevas condiciones que limitan a repetir ese “milagro”.

Los motores de crecimiento de toda economía es la inversión pública y privada, la primera abre nuevos horizontes al desarrollo y estimula y multiplica a la segunda, ambas son capaces de desencadenar procesos de crecimiento en la producción de bienes y servicios, con generación de empleos e ingresos que impactan en el crecimiento del PIB. Es requisito previo la armonización de acciones bajo planes previamente diseñados y acordados.

Conforme a lo anterior ¿Porqué en los últimos 30 años la economía no ha crecido más allá del 2.5% anual? Respuesta: porque la inversión pública en ese período no ha sido superior al 3% del PIB. Se dice que China tiene tasas de crecimiento de entre el 6 y 10% en los últimos 15 años, pues si…sus inversiones públicas fluctúan entre el 25 y 33% del PIB.

Luego entonces ¿cómo le va a hacer el nuevo gobierno para cumplir con sus metas que a nivel de “camisa de fuerza” se fijó? ¿de dónde va a obtener ingresos que no sean fiscales si los recursos del petróleo apenas representan el 19% del presupuesto total…y van a la baja?

Por el lado de la inversión privada hay que decir que es en cuantía muchas veces más grande que la pública, pero está contraída por las señales equivocadas de las que ya se ha hecho mención y cuyos efectos ya se han dejado sentir con el desempleo que tiende a agudizarse.

Sin duda que se avizoran serios problemas financieros en el corto y mediano plazo, por eso ya se iniciaron recortes presupuestales a unos meses de haber aprobado el PEF, y es de pronosticarse que el 2020 sea más severo aún, en virtud de la aprobación de programas inerciales de carácter social que habrá que mantener con el carácter de “irreductibles” presupuestalmente y no hay nuevas fuentes de ingresos para financiarlos.

El Sr. Presidente emula los modelos de Noruega y Suecia para asegurarles el futuro a sus jóvenes y garantizar las pensiones a los adultos mayores, sólo que ellos duraron décadas creando las reservas con los ingresos petroleros y en México no hay con que sustentarlos de un año a otro, por la raquítica captación de todo tipo de ingresos.

Ante este conjunto de reflexiones se puede afirmar que el crecimiento económico del 4% promedio anual y el 6% en el último año, no se podrán lograr si la inversión pública no crece hasta representar un 15% del PIB en el período presidencial y se cambia la estrategia de inhibir la participación de la iniciativa privada en los proyectos estratégicos de petróleo, gas, electricidad, infraestructura aeroportuaria, obras hidráulicas, puertos y carreteras.

El país no tiene rumbo ni certidumbre en su futuro; se proscribió el modelo neoliberal, pero no se echó mano de otro más eficaz. La iniciativa privada nacional y extranjera, así como la comunidad financiera internacional forman parte del esquema neoliberal y seguramente permanecerán al margen en detrimento de la felicidad de las familias mexicanas.

Como corolario final vale apuntar que algunos países han logrado neutralizar los efectos nocivos del neoliberalismo con la adopción de políticas fiscales mas eficaces que logren una mayor equidad en la distribución del ingreso, en México eso se puede y debe hacer.

La Gente Opina

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