
El príncipe británico Andrés, hijo de la reina Isabel II, renunció este viernes a su título real, acorralado por escándalos, principalmente el de su amistad con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
"Tras conversar con el rey [Carlos III, su hermano] y con mi familia, hemos concluido que las acusaciones constantes hacia mí perjudican el trabajo de Su Majestad y de la Familia Real", expresó el príncipe en un comunicado.
"He decidido, como siempre lo he hecho, dar prioridad a mi deber con mi familia y mi país", añadió.
Andrés, de 65 años, pierde así su título de duque de York con efecto inmediato, tras caer en desgracia por su cercanía con Epstein, el financiero estadounidense hallado muerto en prisión en 2019 antes de poder haber sido juzgado por delitos sexuales.
El tercer hijo de la reina ya se había tenido que retirar de la vida pública tras una escandalosa entrevista televisiva en 2019, en que no mostró arrepentimiento por su amistad con Epstein ni la menor empatía por las víctimas del financiero estadounidense.
Las revelaciones sobre su relación con Epstein siguen saliendo a la luz, especialmente con la próxima publicación de un libro póstumo, cuyos extractos ya han sido difundidos por la prensa.
En él, la estadounidense Virginia Giuffre relata los encuentros que asegura haber tenido con él cuando tenía solo 17 años.
Giuffre, quien se suicidó en abril a los 41 años, había iniciado acciones legales contra Andrés en 2021.
El príncipe siempre ha negado las acusaciones de agresión sexual y evitó un juicio en Nueva York mediante el pago de varios millones de dólares.
Desde noviembre de 2019 no desempeña ningún papel público y perdió sus títulos militares y patronazgos reales en 2022.
No obstante, Andrés conservará su título de príncipe por ser hijo de la reina Isabel II.
Con información de El Economista.


Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.
Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.
Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.
Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.

Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.
Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.
Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.
Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.
