Presa Milpilla en Zacatecas: diez años de un firme no a autoridades

ZACATECAS, Zac. (Proceso).- Presentada hace una década como la respuesta al desabasto de agua en Zacatecas, la presa Milpillas está lejos de hacerse realidad, pero sigue en el centro del debate hídrico del estado. Autoridades que la impulsan continúan enfrentando rechazo comunitario y cuestionamientos científicos, técnicos y ambientales por contemplar el traslado del recurso desde Jiménez del Teúl, uno de los municipios con mayor índice de pobreza, hacia una zona donde operan grandes consumidores industriales, entre ellos Grupo Modelo.

Frente a esas críticas, el gobernador David Monreal desestimó la oposición y la atribuyó a “politiquerías”. Su gobierno resalta que se trata de una obra prioritaria de la presidenta Claudia Sheinbaum y así la empuja frente a la oposición de comunidades.

 

En 2015, el proyecto de la presa fue presentado por el gobierno estatal como la solución para abastecer de agua a la zona centro de Zacatecas, por un corredor donde se ubican consumidores de agua a gran escala, incluida la cervecera Anheuser-Busch InBev (Grupo Modelo): más de 9 millones de metros cúbicos de agua se extraen cada año a través de ocho concesiones distintas, según una consulta reciente en el Registro Público de Derechos del Agua (REPDA).

Otras industrias predominantes son la de la minería y las embotelladoras: la suma del volumen extraído del subsuelo por las filiales de Coca-Cola y PepsiCo es de más 700 millones de metros cúbicos al año.

Diez años después, el costo de la obra se ha triplicado hasta alcanzar los 8 mil 900 millones de pesos. La presa Milpillas (apodada también “Milpillos” por algunos activistas) sigue enfrentando no sólo el rechazo comunitario, sino cuestionamientos técnicos y ambientales.

Una resistencia organizada, liderada por academia, ganaderos y campesinos, sostiene que el proyecto pone en riesgo el territorio, su forma de vida y el acceso al agua para futuras generaciones.

En medio de ese escenario, el gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, reiteró a principios de junio su respaldo al proyecto y lamentó que “por politiquerías, y además, por gente hasta extraña al estado, se hayan opuesto a este proyecto, y que no se respete lo que en nuestro país ha sido una fortaleza, las mayorías o la democracia. Que la gente decida, que la mayoría decida”.

El mandatario defendió además que la presa Milpillas representa “el proyecto más ambicioso que pudiera tener Zacatecas” y la calificó como una obra que es “de lo más generoso y virtuoso para la humanidad”.

Las declaraciones provocaron una respuesta del Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco. En un pronunciamiento difundido el 10 de junio, las comunidades rechazaron ser calificadas como “gente extraña al estado” y respondieron que son habitantes de ejidos y comunidades que durante una década han manifestado su oposición al proyecto.

“Somos gente del campo arraigada a la tierra y el territorio que se niega a ser sacrificada por un proyecto inviable técnica, económica, social y ambientalmente”, señalaron.

Mientras continúan las críticas al proyecto, el gobierno estatal sostiene que la presa avanza en su etapa preparatoria.

La secretaria del Agua y Medio Ambiente, Susana Rodríguez Márquez, informó en mayo que aún continúan los procesos de compraventa de terrenos para su construcción, para lo que se destinó una bolsa inicial de 20 millones de pesos. Además, aseguró que se trata de una obra considerada prioritaria por la presidenta Claudia Sheinbaum.

A través de sus comunicados, activistas pertenecientes al Movimiento en Defensa del Territorio y el Río Atenco han denunciado en más de una ocasión actos de hostigamiento, difamación, persecución, división y criminalización, tanto por parte de autoridades municipales como estatales.

Río Atenco, en riesgo. — Foto: Dulce Rodríguez.

Por su parte, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha sostenido que sería una obra de “gran beneficio” para todo el corredor. El delegado en el estado, Víctor Manuel Reyes Rodríguez, declaró en febrero a medios locales que la socialización “no ha sido fácil”.

Sin embargo, señaló que para que el proyecto avance es necesaria la liberación de los terrenos. Pero gran parte de los habitantes de las comunidades afectadas se niegan a vender.

“Le solicito de la manera más atenta y respetuosa abstenerse de insistir con sus propuestas de compra... ya que van en contra de nuestra voluntad y de los intereses y necesidades de nuestro pueblo” escribe en una carta fechada el 25 de septiembre 2025 Raquel Morales, habitante de Jiménez de Teúl. El documento fue dirigido al presidente municipal, Daniel Cisneros.

 

“No hay suficiente agua en el río”

La obra plantea levantar una cortina de casi 90 metros de altura sobre el río Atenco, a unos kilómetros de Jiménez del Teúl, para crear un embalse de más de 280 hectáreas y conducir el agua a lo largo de 166 kilómetros hasta el corredor industrial Fresnillo–Zacatecas–Guadalupe.

Durante una asamblea convocada por habitantes de la región en abril, organizada luego de que las comunidades decidieran no participar en reuniones oficiales convocadas por el gobierno federal en Sombrerete, el investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Darcy Tetreault, expuso las inconsistencias del proyecto.

Recordó que si bien se proyectaba trasladar 41 millones de metros cúbicos anuales, el propio cálculo del escurrimiento del río apenas alcanza 28.4 millones.

“¿Quieren desviar 41 millones de metros cúbicos? No hay, no hay suficiente agua en el río”, resumió, advirtiendo que en esas condiciones la presa operaría a una fracción de su capacidad.

El estudio Hidroextractivismo en la región centro de Zacatecas, la presa Milpillas y las alternativas, elaborado por especialistas de la UAZ, advierte que la crisis hídrica en el estado no se explica sólo por la escasez, sino por la sobreexplotación de acuíferos, la contaminación y, sobre todo, la forma en que se distribuye el agua: concentrada en sectores industriales (como la cervecera), actividades agrícolas de exportación y empresas mineras.

En la asamblea, ese diagnóstico fue presentado justo antes de que se rindiera el posicionamiento del Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco, el cual fue leído por niñas de la comunidad.

“Somos el Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco... estamos reunidas y reunidos habitantes de las comunidades, ejidos y cabecera municipal de Jiménez del Teúl y Sombrerete, quienes levantamos la voz por quien no la tiene, por quien no se puede defender: la naturaleza, de la cual depende nuestra vida misma y de futuras generaciones”.

Ellas no hablaron de números, sino del significado de un río que por muchísimos años “ha regado con sus aguas el frijol, la calabaza, los guayabos, naranjos y limones; ha dado de beber al venado, al jabalí, al pájaro carpintero cabeza colorada y al cenzontle”. Por eso, dijeron, “es una mentira que el agua de nuestro río se desperdicia, porque a su paso nutre de vida todo”.

Las comunidades acusaron que pese a haber solicitado espacios formales de diálogo, las instituciones han simulado procesos de participación y los han excluido de sus decisiones.

“No reconoceremos las determinaciones y acuerdos a los que llegue la Semarnat y el promovente del proyecto”, advirtieron, al mismo tiempo que se llevaba a cabo la reunión en Sombrerete, con menor asistencia y lejos del pueblo que recibiría la mayor parte del impacto por la presa.

Ese día, la asamblea se prolongó durante cerca de tres horas y fue liderada por personas de la tercera edad, muchas de ellas provenientes de comunidades cercanas. Acudieron no menos de 300 pobladores.

La asamblea fue liderada por personas de la tercera edad. — Foto: Dulce Rodríguez.

En el comunicado publicado tras las declaraciones del gobernador, el Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco sostuvo que la oposición al proyecto continuará y reiteró que, pese al impulso gubernamental, mantendrán su postura:

“Aquí resistimos desde hace 10 años, sin rendirnos y sin vendernos, y seguiremos haciéndolo hasta no ver cancelado definitivamente el proyecto de la presa Milpillas”, advirtieron.

Con información de Proceso. 

Tips al momento

La reacción de Sheinbaum a preguntas incómodas

Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.

Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.

Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.

Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.

Tips al momento

La reacción de Sheinbaum a preguntas incómodas

Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.

Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.

Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.

Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.

Notas recientes