
A través de redes sociales, en un grupo dedicado al reporte de puentes y carreteras de Ciudad Juárez, ha comenzado a circular una versión que alerta sobre presuntos asaltos en el tramo carretero de Villa Ahumada a Ciudad Juárez, así como en la vía de Villa Ahumada hacia la ciudad de Chihuahua.
De acuerdo con la publicación, el supuesto modus operandi consiste en que una mujer a bordo de una camioneta negra se detiene repentinamente sobre la carretera solicitando auxilio, llevando consigo a un menor de edad.
Una vez que los automovilistas se detienen para ayudarla, los tripulantes de una camioneta tipo pickup de color rojo presuntamente aparecen en el lugar para cometer el asalto.
En los comentarios de dicha publicación, varios usuarios aseguran que ya existirían múltiples denuncias relacionadas con este hecho; sin embargo, hasta el momento las autoridades no han emitido un posicionamiento oficial ni han confirmado la veracidad de estos reportes.
Se recomienda a la ciudadanía extremar precauciones, evitar detenerse en zonas solitarias y, ante cualquier situación sospechosa, comunicarse de inmediato al número de emergencias 911.

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…
