Con la convocatoria a una manifestación nacional pacífica, familias en búsqueda de personas desaparecidas en México quieren exhibir internacionalmente la grave crisis de derechos humanos que se vive en un país que superó las 134 mil personas desaparecidas, en los últimos veinte años. La atención mediática global, así como la llegada de personas de todo el mundo al sur de la Ciudad de México, es a quienes apelan: requieren que su voz y su dolor sean incluídos en el retrato que verán del país anfitrión.
“Esta convocatoria cuaja de la necesidad de reconocimiento por parte de las autoridades, el que realmente se nos de un valor y un respeto por la crisis y el dolor que estamos viviendo acerca de las desapariciones sistematizadas, ya sea por parte de elementos del Estado o por el crimen”, dijo en entrevista con Desinformémonos, Vanessa Gámez, convocante a la protesta y madre de Ana Amelí García Gámez, estudiante desaparecida en Ciudad de México.
Durante los siete meses que lleva desaparecida, -al ir al monte del Ajusco a practicar senderismo, el 12 de julio de 2025- la familia de Ana Amelí ha buscado respaldo internacional que pueda romper la inercia institucional de los burócratas locales, encargados de la búsqueda y la investigación del caso.
“Tenemos una Acción Urgente por parte de la ONU del Comité de desaparición forzada; y en diciembre de 2025 la Comisión interamericana de derechos humanos, también emitió un comunicado fuerte de medidas cautelares para que se hicieran acciones diferenciadas y urgentes para dar con el paradero de mi hija, porque está en riesgo su integridad, pero tal parece que al gobierno no le interesa”, refirió.
Debido a esta institucionalización del “no hacer caso” que las autoridades sostienen cotidianamente, es que las familias buscan atención afuera. Es por eso que el partido inaugural del Mundial 2026 es el momento elegido para reflejar la dualidad que se vive en el país en este momento: “Mientras unos celebran, nosotros sostenemos fotografías de nuestros hijos desaparecidos. Esa imagen no necesita palabras”
Gámez explicó que no se trata de un boicot al partido, ni está en la mente de las familias interrumpir el evento, sino estar presentes, reclamar: “Nuestra intención no es boicotear, no es impedir que se haga la celebración. Lo que sí queremos es que el mundo se de cuenta que estamos desamparados, que nuestras propias autoridades no nos cuidan, no nos buscan, no hacen valer nuestra integridad. Hacer el llamado a la sociedad para decir que no jueguen con nuestro dolor. Pueden celebrar la copa del mundo pero, ¿qué pasa con nosotros?”, aclaró.
Lo que se denuncia
Vanessa Gámez madre de Ana Ameli desaparecida el 12 de julio de 2025
Las familias hacen énfasis en referir las cifras para comprender esta crisis: cada día, 40 personas son desaparecidas en México. Otro dato sin actualizar desde inicios de la pandemia, indica que al menos 72,000 cuerpos sin identificar están en poder del gobierno, en servicios forenses y enviados a fosas comunes (muchos de ellos enviados a pesar de tener nombre, pero cuyas familias no fueron avisadas de su muerte) Hay personas que también fueron donadas a escuelas de medicina, aún contando con fichas de búsqueda.
Además, la impunidad es rampante, al punto que México es hoy el país el mayor destinatario de Acciones urgentes de búsqueda de personas, emitidas por las Naciones Unidas, con un total de 773 casos en este momento.
“Ante la carencia de personal capacitado para hacer investigación, de voluntad política para realmente encontrar a los desaparecidos, carencia de las instituciones de acabar con la criminalidad, y de reconocer que estamos en una crisis que han permitido, no tenemos mas alternativa que seguir exponiendo esta situación a nivel internacional, porque no nos hacen caso”, señaló Gámez.
Lo central, dicen las familias, es que se atienda el tema: “Que no se juegue con nuestro dolor, sabemos que México es, por herencia y cultura, un país futbolero, que le gusta el futbol y la fiesta. Y a todos, en algun momento nos ha gustado la fiesta, pero nos ponemos a pensar si Luis Oscar Ayala, desaprecido el 16 de septiembre; si Ollin Vargas desaparecido en noviembre de 2024; si Axel, si Sergio, que les gusta el fútbol, ¿no les hubiese gustado estar en esta fiesta y celebrando?”
Tanto Ollin, como Oscar y Ana Amelí fueron desaparecidos en el Ajusco, un sitio que está en un radio cercano al estadio Azteca dónde se jugará el partido inaugural: una cadena de cerros que las familias han intervenido con su propio esfuerzo y voluntad, hallando gracias a su capacidad de organización, a personas sin vida que habían sido abandonadas clandestinamente en la zona, durante los últimos cinco años.
“Y a Ana Amelí, a pesar de que no le gusta mucho el fútbol, pues también merece celebrar un mundial, aunque sea desde la televisión; celebrar esta fiesta en que vienen turistas, y entran recursos a nuestro país. Pero lamentablemente, no están. No sabemos cuál es su suerte ni qué les han hecho. No sabemos si están vivos o ya no. Y eso debe causar también indignación ante todos nuestros turistas, ante todos nuestros visitantes”, explicó Gámez en diálogo con este medio.
La convocatoria
Vecinos y Vloke Negro reconstruyen el mural por tercera vez
El evento será el jueves 11 de junio de 2026, en los entornos del Estadio Azteca, un lugar que lleva años despertando la denuncia de los pueblos y barrios originarios de alrededor, gracias a los “favores” recibidos de la autoridad, como la obtención de un pozo de extracción de agua subterránea para uso privado de los dueños del estadio.
Hasta ahora, la convocatoria a la manifestación pacífica tiene un formato abierto, y está pendiente de recibir las respuestas del amplio movimiento organizado de búsqueda, en todos los rincones del país.
“Vamos a trabajar más en la logística, dependiendo de cuántos colectivos se unan, para poder decirles, obviamente de manera segura, dónde podemos estar. Y como les digo, la idea es visibilizar para que todo México y el mundo se enteren de la crisis de desapariciones que está viviendo este país y que, desafortunadamente, las autoridades niegan o quieren ocultar”, apuntó.
Gámez explicó que el llamado abierto que se propone a las familias se debe a que “sabemos que en el país hay 134 mil familias llenas de dolor por un familiar ausente” y por eso, insiste en que la crisis será verdaderamente atendida cuando aparezcan todos los que faltan: “queremos que esta voz no sea nada más por Ana Amelí, queremos que sea por todos nuestros desaparecidos”
Insistió en que esta convocatoria a la manifestación es “abierta, clara, limpia y pacífica”, porque “no pretendemos boicoter pero sí queremos ser vistos, mostrar esta vulnerabilidad de nuestros familiares que no son encontrados ni buscados dignamente. Cuándo nosotros estamos llorando por la pérdida de un familiar, el país está celebrando un Mundial, y creo que debemos ser empáticos todos”, sostuvo.
Los que no han sido empáticos son los representantes del poder local, ya que a más de 24 horas de lanzada la convocatoria este 12 de febrero, nadie ha buscado a esta familiar para entablar un diálogo: “Nadie se ha pronunciado al respecto, ni se han contactado. Y es justamente ésta la respuesta que revela la clara falta de acción por parte de las autoridades. Ellos insisten en que sí estan trabajando pero lo cierto es que, después de siete meses desaparecida mi hija, no hay resultados”, sostuvo la madre buscadora.
Es por eso que las familias convocan al resto del espectro social sensible, a la Iglesia Católica y las iglesias de todos los cultos; a los artistas, deportistas, a los medios solidarios.
“Sabemos que hay mucha gente solidaria que quizás no está sufriendo este dolor desgarrador pero que puede ser empática con nosotros. Hay quienes nos han juzgado y dicen que los desaparecidos se lo merecen, pero no es verdad. Hoy vemos que los jóvenes están desapareciendo porque hay inseguridad y crímenes que nos están llenando de pánico por todas partes. La ciudad de México ya no se salva, en todos lados desaparecen niñas, jovencitas y la pregunta ante esto que pasa es: ¿para que los quieren, a donde se los llevan y qué tan redituable es?”, concluyó. Eliana Gilet