
Colectivos feministas se pronunciaron esta tarde tras el cierre de calles con bardas de concreto y de metal a unos días de la marcha por el día de la mujer. En su comunicado expusieron que más allá de una medida para la protección de edificios históricos, es una estrategia para disuadir a las manifestantes.
Además, catalogaron estas medidas como negligentes, pues limitarán las rutas de circulación y posibles salidas de la concentración, sin dejar de mencionar que vulneran los derechos a la libre manifestación de ideas y libre tránsito que aparece en la Constitución.
El comunicado menciona lo siguiente:
Al público en general, medios de comunicación y redes feministas, ante la colocación de vallas metálicas y el cierre de múltiples calles en la ruta y el punto final de la marcha del 8M, las colectivas convocantes expresamos nuestra profunda preocupación e indignación por las medidas implementadas por las autoridades.
Estas acciones no solo constituyen una estrategia disuasiva que busca sembrar miedo e incertidumbre entre las asistentes para desalentar su participación, sino que además vulneran derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, particularmente el derecho a la libre manifestación de las ideas y al libre tránsito.
Asimismo, el bloqueo extensivo de vías representa una medida negligente desde el punto de vista de seguridad y protección civil, ya que limita rutas de circulación y posibles salidas en un evento masivo. Lejos de garantizar condiciones seguras para el ejercicio de nuestros derechos, estas decisiones institucionales están generando un entorno de mayor riesgo para quienes participen en la movilización.
Resulta además profundamente incongruente que la Gobernadora María Eugenia Campos y el alcalde Marco Bonilla afirmen públicamente que este operativo busca resguardar la seguridad de las mujeres, cuando en los hechos lo que están haciendo es propiciar un entorno inseguro, restrictivo y potencialmente represivo para quienes ejercen su derecho a manifestarse.
Estas acciones refuerzan una narrativa estigmatizante que presenta a las colectivas feministas como una amenaza pública, construyendo una lógica simplista y peligrosa de "buenos contra malas".
Esta narrativa distorsiona la protesta social para justificar el amurallamiento de edificios públicos y el cierre de amplios sectores de la ciudad, mientras desvía la atención de los problemas estructurales que realmente afectan a la población: la corrupción, la impunidad y los altos índices delictivos que persisten en Chihuahua. De esta manera, en lugar de atender las causas de la indignación social, se busca desacreditar y criminalizar a quienes ejercen su derecho a exigir justicia.
La movilización del 8M es una expresión legítima del derecho de las mujeres a manifestarse y exigir justicia. Corresponde al Estado garantizar condiciones adecuadas de seguridad, movilidad y respeto a los derechos humanos.
Hacemos responsable a María Eugenia Campos y Marco Bonilla de cualquier incidente que pudiera ocurrir como consecuencia de las decisiones tomadas para bloquear y restringir las vías en el entorno de la marcha.
Será este próximo domingo, 8 de marzo, que cientos de mujeres salgan a marchar en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en donde exigen justicia por las victimas de violencia de genero y feminicidio, entre otros puntos. Cabe mencionar que en días anteriores comenzó la colocación de vallas metálicas al rededor de los edificios gubernamentales y bardas de concreto, con las que cerraron calles aledañas a el primer cuadro de la ciudad.