El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), informó que concluyeron los trabajos del tren de pavimentación en la carretera de San Buenaventura-Nuevo Casas Grandes.
Se intervinieron 14.40 kilómetros, del km 156+000 al 191+000 con un ancho de 12 metros, en donde se realizaron trabajos de fresado y colocación de carpeta asfáltica de cinco centímetros de espesor.
Las cuadrillas de la SICT trabajaron con equipo de tecnología alemana, integrado por una petrolizadora, un compactador neumático, una fresadora, un compactador de rodillo y una extendedora, todos de última generación.
El Centro SICT Chihuahua indicó que, a partir de la siguiente semana el tren de pavimentación iniciará labores en el tramo El Sueco-San Buenaventura.
Los trabajos de conservación se realizarán del kilómetro 59+000 al 70+000, con una meta de 11 kilómetros en una superficie de siete metros de ancho.
En una primera etapa el tren de pavimentación intervendrá adicionalmente cuatro tramos de la Ruta 45 Chihuahua-Juárez a la altura de Villa Ahumada, así como otro tramo más de la ruta 10 El Sueco-Janos.
Durante el primer semestre, el Centro SICT Chihuahua tiene una meta programada de 64.40 kilómetros distribuidos en siete tramos, en donde hasta el momento, se reporta un avance global del 32.8 por ciento.
Cabe destacar que esta entidad fue de las primeras en contar con un tren de pavimentación en el país en 2025, el cual se mantiene en operación desde ese entonces.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
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El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.
