
La Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en el estado de Chihuahua, informó que durante el mes de febrero de 2026 recibió la puesta a disposición de 96 personas por diversos delitos y se iniciaron 209 carpetas de investigación. De estas, 62 fueron con detenido y 147 sin detenido. Además, se judicializaron 87 carpetas, de las cuales 57 fueron con detenido y 30 sin detenido.
En el proceso penal se logró la vinculación a proceso de 118 personas y fueron sentenciadas 90, de las cuales 60 fueron condenadas mediante procedimiento abreviado y cinco en juicio oral.
Como resultado de la actuación ministerial se obtuvo el 100 por ciento de efectividad en sentencias y el 98 por ciento de efectividad en audiencias de vinculación a proceso contra personas detenidas por diversos delitos.
Derivado de acciones preventivas de los tres órdenes de gobierno, en el periodo referido se aseguraron 51 armas cortas, 51 armas largas, 14 mil 190 cartuchos, 357 cargadores para arma de fuego, 33 mil 816 litros de hidrocarburo, un millón 100 mil pesos y 20 mil dólares.
En materia de narcóticos, se aseguraron 30 kilos 546 gramos de marihuana, 24 kilos 831 gramos de metanfetamina, 80 gramos de cocaína, 20 plantas de amapola y 55 unidades de psicotrópicos.
También se realizó un evento de incineración de narcóticos en Chihuahua capital, donde se destruyeron 640 kilos 709 gramos 510 miligramos de narcóticos y tres mil 191 unidades de psicotrópicos.
Como parte de las acciones de inteligencia e investigación de la Policía Federal Ministerial (PFM) se cumplimentaron 306 mandamientos ministeriales, se ejecutaron 38 órdenes de aprehensión y se realizó un cateo.
Asimismo, se celebraron tres acuerdos reparatorios mediante los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, con lo que se recuperaron 759 mil 989 pesos para la reparación del daño de las víctimas.
Finalmente, la Ventanilla Única atendió a mil 957 ciudadanos que acudieron a solicitar algún servicio en la sede y subsedes federales.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.
