
Sergio Pérez terminó decimoquinto el Gran Premio de China. Fue último de los autos que finalizaron la carrera en Shanghái, pero Cadillac completó la primera carrera de su historia en la Fórmula Uno con sus dos pilotos, pues Valtteri Bottas quedó en la posición 13.
La carrera en Shanghái, pactada a 56 vueltas, empezó 'caótica', pues no arrancaron los autos de los campeones del mundo (McLaren), conducidos por Norris y Piastri, algo que también ocurrió con Bortoleto (Audi) y Albon (Williams), mientras que Hadjar (Red Bull) quedó en la cola luego de darse un trompo, por lo que el piloto mexicano subió rápidamente de la posición a la 17.
En el décimo giro, Lance Stroll se despistó y quedó fuera, aunado a que varios autos hicieron su primera parada en los pits, lo que llevó a Checo provisionalmente al duodécimo sitio, cuatro por delante de su coequipero Valtteri Bottas.
Dos vueltas más adelante, el tapatío entró a los boxes para reemplazar los neumáticos medios por suaves. Los mecánicos lograron un tiempo de 5.5 segundos y Pérez 'cayó' al decimosexto peldaño, únicamente por delante de Hadjar, quien pronto lo rebasó.
Sergio Pérez se mantuvo en dicho lugar en la primera mitad de la carrera (28 vueltas). En tanto, los Mercedes y Ferrari se peleaban las primeros cuatro, en un GP liderado por Kimi Antonelli, seguido por Leclerc, Russell y Hamilton.
El trámite siguió sin movimientos, porque Checo ya no hizo paradas en boxes y aunque logró pasar rivales, en buena medida por las limitantes de su bólido, se colocó decimocuarto en la recta final de la competencia, toda vez que Max Verstappen quedó fuera de la competencia.
Aún así, el mexicano terminó su segunda carrera de la temporada, ahora un lugar arriba respecto al GP de Australia, pero Cadillac completó la primera carrera de su naciente historia en la máxima categoría del automovilismo, ya que Valtteri Bottas finalizó decimotercero.
Mercedes repitió el 1-2 de Melbourne, ahora con Antonelli como vencedor por primera vez en el Gran Circo; Russell fue segundo mientras que Lewis Hamilton, de Ferrari, completó el podio, por delante de su coequipero Leclerc. Latinus

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.
