
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Un juez del Poder Judicial del Estado de México autorizó que Carlota “N”, conocida como Doña Carlota, continúe su proceso penal bajo la medida cautelar de resguardo domiciliario, conocida como prisión domiciliaria, luego de permanecer en prisión preventiva desde abril de 2025 por su presunta participación en un caso de homicidio y tentativa de homicidio registrado en el municipio de Chalco.
La resolución se emitió el 17 de marzo de 2026 durante una audiencia en la que se revisó la medida cautelar previamente impuesta. La defensa de la imputada solicitó la modificación de la prisión preventiva, argumentando condiciones de salud y edad.
La autoridad judicial determinó procedente el cambio de medida cautelar, por lo que la mujer podrá continuar su proceso penal desde su domicilio bajo condiciones establecidas por el juzgado.
Como parte de la resolución, el juez fijó diversas condiciones para asegurar la presencia de la imputada durante el proceso penal. Entre ellas se encuentra la colocación de un dispositivo de monitoreo electrónico, la prohibición de salir del país y la obligación de acudir ante la autoridad cuando sea requerida.
También se estableció el pago de una garantía económica y la entrega de documentación oficial. Estas medidas forman parte de las disposiciones previstas en el Código Nacional de Procedimientos Penales para los casos en que se sustituye la prisión preventiva por una medida cautelar menos restrictiva.
Reportes del mismo 17 de marzo de 2026 señalan que la decisión judicial consideró factores como la edad de la imputada y la presencia de enfermedades crónicas, entre ellas hipertensión y diabetes.
Los hechos por los que Carlota “N” fue vinculada a proceso ocurrieron el 1 de abril de 2025 en una vivienda ubicada en Chalco, Estado de México.
De acuerdo con las investigaciones, la mujer acudió al inmueble acompañada de dos de sus hijos con el objetivo de recuperar la propiedad que consideraban ocupada. Durante el incidente se registraron detonaciones de arma de fuego que provocaron la muerte de dos personas, así como lesiones a un menor de edad.
Las autoridades señalaron que la imputada y sus acompañantes habrían llegado armados al lugar. Tras los hechos, fueron detenidos y posteriormente vinculados a proceso por los delitos correspondientes.
El cambio a la medida cautelar de resguardo domiciliario no implica la conclusión del proceso penal. Carlota “N” continúa imputada por homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa.
Autoridades judiciales indicaron que la modificación de la medida cautelar permite que la imputada enfrente el proceso fuera del centro penitenciario, sin que ello represente una resolución sobre su responsabilidad penal.
La investigación sigue en curso e incluye la integración de pruebas, testimonios y dictámenes periciales relacionados con los hechos registrados en 2025.
La solicitud para modificar la medida cautelar fue presentada por la defensa legal, que argumentó que la imputada requiere atención médica constante debido a padecimientos crónicos.
Durante la audiencia, estos elementos fueron considerados por el juez para determinar la sustitución de la prisión preventiva por el resguardo domiciliario, conforme a lo previsto en la legislación vigente.
La defensa señaló que continuará con el seguimiento del proceso legal en las etapas correspondientes.
El caso se originó en un contexto de disputa por la posesión de un inmueble. De acuerdo con antecedentes, la familia de la imputada había presentado denuncias previas relacionadas con la ocupación de la vivienda.
Información difundida en 2025 indica que existía una denuncia por despojo presentada antes del incidente, lo que derivó en investigaciones ministeriales sobre la propiedad.
El caso ha sido incluido en reportes relacionados con delitos de despojo de vivienda en el Estado de México.
Con información de: Proceso.