Estima SADER tener en los que va del año 7 mil servicios inscritos al PEUA

El delegado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en el estado, Benjamín Carrera Chávez, informó que durante el año pasado se logró la inscripción de casi 13 mil 500 servicios al Programa Especial de Energía para el Campo, mientras que en lo que va de 2026 se han sumado alrededor de 7 mil nuevos registros.

Detalló que actualmente ya se han enviado cerca de 5 mil servicios a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y se prevé remitir otros 2 mil en los próximos días, con lo que prácticamente se alcanzarían los 7 mil expedientes listos.

No obstante, señaló que existe un rezago de aproximadamente 6 mil productores que aún no han acudido a las oficinas de la dependencia para completar su reinscripción, lo que impide avanzar con sus trámites.

“Ahorita ya tenemos enviados alrededor de 5 mil servicios que ya se enviaron a la CFE; estamos por enviar otros 2 mil servicios. Ya tenemos prácticamente listos 7 mil, pero tenemos una situación: hay algunos productores que al momento no han acudido a las oficinas de la Secretaría. Más o menos la diferencia es de cerca de 6 mil. Hacemos ese llamado a que vayan a las oficinas. Si no acuden a reinscribirse, pues es imposible poderlos reinscribir”, expresó.

Ante esta situación, el delegado hizo un llamado a los productores agrícolas a presentarse en las oficinas correspondientes para evitar quedar fuera del programa.

Cabe recordar que el  Programa Especial de Energía para el Campo es un esquema de apoyo dirigido a productores que utilizan energía eléctrica para operar pozos de riego, mediante subsidios en el consumo eléctrico. Este programa forma parte de la política agraria nacional orientada a fortalecer la productividad del sector agropecuario y contribuir a la soberanía alimentaria del país.

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¿Desconfianza entre candidateables panistas?

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El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…

Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…

Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…

Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

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