Este jueves el activista y aspirante a la gubernatura de Chihuahua, Julián Lebarón, compartió en redes sociales una denuncia interpuesta ante la Fiscalía General del Estado en donde expone que fue víctima de amenazas para retirarse de la contienda para la gubernatura, además de dejar en paz a la presidenta del municipio de Gómez Farías.
Además, hace unos minutos, LeBarón tuvo un entrevista con Azucena Uresti, en donde habló del tema que inclusive menciona, los han hostigado desde hace tiempo. Al preguntarle sobre lo que se hará, Julián respondió que la familia tiene en acuerdo dar a conocer las amenazas de manera pública, “no le podemos permitir el silencio a estos criminales que tienen años golpeando a la gente, persiguiéndonos y amenazandonos, y pues la neta ya estuvo bueno
Cabe mencionar que al preguntarle sobre su retiro de campaña política, dijo que no lo hará; “solamente que me reclame Dios, pero no voy a ceder a alguna amenazas, creo que si cedemos ante el mal ya estamos perdidos, nosotros no podemos perder nuestra libertad”, mencionó en entrevista.
El mensaje, que también difundió en redes, dice lo siguiente:
“tienes 24 horas de irte a la chingada de Gómez Farías y El Alamillo, si no te vamos a matar. ni tus guardaespaldas de la Guardia Nacional no te van a salvar, ya nos tienen hasta la chingada calentando la plaza, no te metas mas con la presidenta de Gómez. Si le dices a alguien del mensaje nos vamos a ir contra tus hijos. Dile a Julián que se baje de la campaña para gobernador, sino también lo vamos a matar. No queremos gobierno en Gómez Farías, advertido estás”, y lo firma “La Gata” y el NCDJ.
Julían mencionó que además de acudir con la FGE también hizo el llamado al Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, para que se le le apoye, pero destacó que por parte del estado, ya se habló con el Fiscal César Jáuregui y la gobernadora Maru Campos quienes lo están apoyando.
Además, recordó que anteriormente uno de sus amigos fue candidato de Morena a la alcaldía, pero tiempo después le mandaron un mensaje igual al que se le mandó a la familia LeBarón, pero al no hacer caso le quitaron la vida.