
Ciudad de México, 27/03/26 (Más).- La agricultura, la ganadería y la minería se han convertido en las principales actividades económicas afectadas por la extorsión del crimen organizado en México, debido a su ubicación en zonas rurales con baja presencia de autoridades, lo que facilita la operación de grupos delictivos que buscan obtener ganancias mediante amenazas y control territorial.
El especialista en seguridad pública, Víctor Sánchez, advirtió que estos sectores son especialmente vulnerables, ya que las organizaciones criminales aprovechan la limitada vigilancia institucional y la escasa cobertura mediática para imponer cobros ilegales o incluso reclutar de forma forzada a trabajadores.
Casos recientes como el asesinato de siete mineros en Concordia, Sinaloa, el secuestro de electricistas en Matehuala, San Luis Potosí, y la privación de la libertad de obreros en China, Nuevo León, evidencian el alcance de este fenómeno.
El experto explicó que la extorsión se ha consolidado como una de las actividades más rentables para el crimen organizado, ya que no requiere inversión y permite a los grupos delictivos mantener control sobre regiones estratégicas.
En el caso de la minería, señaló que este tipo de prácticas se han registrado desde principios de los años 2000, lo que refleja un problema persistente en el país.
Además, el transporte de carga se ha convertido en otro objetivo recurrente, debido al valor de las mercancías que se trasladan.
Según Sánchez, los delincuentes atacan tráileres sin importar el tipo de producto, ya sea combustible, electrónicos o insumos médicos, lo que impacta directamente en las cadenas de suministro y en la economía nacional.
La problemática también afecta a trabajadores de empresas de alimentos, bebidas y productos básicos, quienes enfrentan amenazas para permitir el traslado seguro de mercancías.
Las empresas suelen buscar mantener sus operaciones incluso mediante negociaciones, mientras que las familias priorizan la seguridad de sus integrantes.
Ante este panorama, el especialista recomendó fortalecer la coordinación entre autoridades y sectores empresariales, así como mejorar los sistemas de alerta en zonas de riesgo, al considerar que la extorsión y los ataques a trabajadores forman parte de un problema estructural que requiere atención urgente en México.
Con información de Massinformación.

A menos de 6 meses de que la ministra Lenia Batres asuma la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sigue cometiendo errores durante sesiones, en esta ocasión al emitir un voto en contra de un proyecto diferente al que se discutía.
Esto ocurrió el pasado 25 de marzo cuando se discutía un punto sobre el artículo 114, fracción II, del Código Penal del Estado de Colima, el cual confundió con una revocación de la suspensión a favor a una empresa turística, esto por el uso de imágenes del patrimonio cultural de pueblos mayas.
Por cierto, al manifestar su voto y justificarlo, el presidente Hugo Aguilar le mencionó que se trataba de otro punto y solo se echó a reír, lo que fue captado por el canal oficial de la Suprema Corte.
No es la primera vez que la ministra protagoniza un accidente de este tipo, por lo que deja mucho que desear su próxima toma de protesta como presidenta, pues al ser la segunda más votada en las pasadas elecciones judiciales, será la siguiente en el puesto más importante de la corte.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

A menos de 6 meses de que la ministra Lenia Batres asuma la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sigue cometiendo errores durante sesiones, en esta ocasión al emitir un voto en contra de un proyecto diferente al que se discutía.
Esto ocurrió el pasado 25 de marzo cuando se discutía un punto sobre el artículo 114, fracción II, del Código Penal del Estado de Colima, el cual confundió con una revocación de la suspensión a favor a una empresa turística, esto por el uso de imágenes del patrimonio cultural de pueblos mayas.
Por cierto, al manifestar su voto y justificarlo, el presidente Hugo Aguilar le mencionó que se trataba de otro punto y solo se echó a reír, lo que fue captado por el canal oficial de la Suprema Corte.
No es la primera vez que la ministra protagoniza un accidente de este tipo, por lo que deja mucho que desear su próxima toma de protesta como presidenta, pues al ser la segunda más votada en las pasadas elecciones judiciales, será la siguiente en el puesto más importante de la corte.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
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Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
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Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…
