
Ciudad de México, 28/03/26 (Más).- La llamada cultura incel ha encendido alertas en México ante su posible vínculo con expresiones de violencia, luego de que recientes hechos, como el asesinato de dos maestras en Michoacán presuntamente a manos de un alumno afín a estas comunidades digitales, reavivaran el debate sobre su impacto en la sociedad.
Este fenómeno ha trascendido los espacios virtuales y se ha posicionado como una preocupación social, al relacionarse con discursos de odio, misoginia y visiones fatalistas que pueden influir en conductas violentas.
Casos previos, como una agresión registrada en 2025 en el Colegio de Ciencias y Humanidades, refuerzan la atención sobre este tipo de ideologías.
El término incel, derivado del inglés involuntary celibate, celibato involuntario en español, se refiere principalmente a hombres que consideran imposible establecer relaciones afectivas o sexuales, lo que en algunos casos deriva en una visión del mundo marcada por el resentimiento.
Dentro de estas comunidades se promueven conceptos como el determinismo biológico —que atribuye el éxito social a la apariencia física— y la llamada “Black Pill”, que sostiene que el destino está determinado por la genética.
Estas ideas se acompañan de jerarquías sociales rígidas que clasifican a las personas en categorías como “Chads” o “Stacys”, simplificando las relaciones humanas y reforzando estereotipos que alimentan la frustración.
Aunque el movimiento surgió en 1997 como un espacio de apoyo creado por una estudiante canadiense, con el tiempo evolucionó hacia foros donde predominan discursos de autodesprecio y hostilidad.
Especialistas advierten que, si bien no todos los integrantes de estas comunidades cometen actos violentos, el entorno digital donde se desarrollan puede normalizar la misoginia y fomentar procesos de radicalización.
Este fenómeno forma parte de un ecosistema más amplio conocido como la “manosfera”, donde convergen narrativas que reproducen estereotipos de género y desinformación.
A ello se suman problemáticas como la difusión de contenido íntimo sin consentimiento, el uso de inteligencia artificial para generar material no autorizado y la proliferación de mensajes que plantean una confrontación entre hombres y mujeres.
La cultura incel en el mundo
A nivel internacional, la cultura incel ha sido vinculada con diversos actos de violencia, especialmente en países como Estados Unidos y Canadá, donde este fenómeno tomó fuerza en foros digitales como Reddit desde 2014.
Uno de los casos más representativos es el de Elliot Rodger, quien en 2014 asesinó a seis personas en Isla Vista, California, cerca de la Universidad de California en Santa Bárbara, al culpar a las mujeres por su rechazo; su figura es considerada un referente dentro de estos círculos.
En 2018, Alek Minassian perpetró un ataque en Toronto, Canadá, al atropellar a 10 personas con una furgoneta, hecho que vinculó con una supuesta “rebelión incel”. Ese mismo año, Scott Beierle atacó un club de yoga en Tallahassee, Florida, donde mató a dos mujeres.
La expansión de esta ideología también ha alcanzado Europa, Australia y otras regiones a través de internet.
En 2021, Jake Davison asesinó a cinco personas en Plymouth, Reino Unido, influido por ideas asociadas a la “blackpill” y el rechazo romántico.
En Francia, durante 2024 y 2025 se reportaron detenciones de individuos que planeaban ataques en espacios públicos, incluidos entornos escolares y eventos como los Juegos Olímpicos.
Asimismo, en Australia y Nueva Zelanda se han documentado preocupaciones por complots frustrados y agresiones menores, como el caso de Caleb Bell en 2022. Ante este panorama, autoridades de diversos países han comenzado a considerar esta ideología como una forma de amenaza extremista de carácter misógino, debido a su potencial de radicalización y violencia.
Expertos subrayan la necesidad de fortalecer la educación digital, especialmente entre adolescentes, para prevenir la expansión de estas ideologías.
Con información de Massinformación.