
Ciudad de México, 28/03/26 (Más).- El derrame de hidrocarburos registrado desde inicios de marzo en el Golfo de México se ha convertido en una crisis ambiental que pone en riesgo a diversas especies marinas y ecosistemas costeros, mientras persisten dudas sobre su origen y alcance, se ha generado cuestionamientos hacia la administración federal encabezada por Claudia Sheinbaum.
El incidente ha afectado más de 600 kilómetros de litoral entre Tabasco y Veracruz, con presencia de contaminantes en decenas de puntos costeros, lo que ha provocado afectaciones a la fauna, la pesca y actividades turísticas en plena temporada de Cuaresma y Semana Santa.
Especialistas en ecología han advertido que el Golfo de México alberga una amplia biodiversidad vulnerable a este tipo de contaminación.
Entre las especies más afectadas se encuentran los manatíes, cuya exposición al hidrocarburo puede dañar su piel y sistemas internos; así como tortugas marinas como la caguama, laúd y verde, cuyos procesos de anidación y desarrollo se ven comprometidos por la presencia de petróleo.
También se reportan riesgos para mamíferos marinos como delfines y marsopas, altamente sensibles a la toxicidad del crudo, así como para aves costeras —pelícanos, gaviotas, fragatas y cormoranes—, cuyas plumas pierden capacidad de aislamiento y vuelo al entrar en contacto con hidrocarburos, lo que puede derivar en su muerte.
El impacto alcanza además a especies comerciales como camarón, jaiba, mojarra y pargo, afectando la cadena alimenticia y la economía de comunidades pesqueras, que han reportado parálisis en sus actividades.
A esto se suma el daño potencial a manglares, arrecifes y pastos marinos, fundamentales para la reproducción de múltiples especies.
Sobre el origen del derrame, autoridades federales han señalado tres posibles fuentes: el vertimiento ilegal de un buque en la zona de Coatzacoalcos y dos emanaciones naturales, una de ellas en el complejo Cantarell.
No obstante, la propia presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que se investiga si existe una posible falla en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, indicó que la fuente más activa se localiza en la zona de Cantarell, donde se ha detectado un incremento en la emanación de contaminantes en el último mes, mientras continúan las labores de contención con barreras marinas, drones y monitoreo submarino.
El dirigente de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, presentó una denuncia ante autoridades ambientales para que se investigue a los responsables y se implementen acciones urgentes de atención, incluyendo apoyos económicos para comunidades afectadas y programas de restauración ecológica.
El caso ha escalado como un tema de relevancia nacional no solo por sus implicaciones ambientales, sino también por los posibles efectos en la salud humana y la economía regional.
Mientras continúan las labores de limpieza y monitoreo, expertos advierten que los daños podrían prolongarse a largo plazo si no se logra contener completamente la dispersión del hidrocarburo en el litoral mexicano.
Con información de Massinformación.