
En el marco del Festival de la Fundación por el 93 aniversario de Delicias, se lleva a cabo la sexta edición de la Copa Titanes de fútbol, evento que reúne a 86 equipos provenientes de distintos municipios del estado. Esta actividad forma parte de una estrategia para fomentar el deporte y atraer visitantes, destacó el presidente municipal Jesús Valenciano García.
Equipos de ciudades como Parral, Chihuahua, Saucillo, Delicias, Cuauhtémoc y Camargo participan en este torneo de fútbol, consolidándolo como uno de los encuentros deportivos más importantes de la región. La diversidad de participantes refleja el interés creciente por este tipo de competencias.
El alcalde señaló que este tipo de actividades representan una oportunidad para promover tanto el deporte como el turismo de corto plazo, al atraer a jugadores y sus familias, generando un ambiente de convivencia y desarrollo comunitario.
Debido a la alta convocatoria, los partidos se desarrollan en diversas sedes, entre ellas las instalaciones de Titanes en el fraccionamiento Montealbán, el parque Glendale, los campos del Químico Óscar de la Rosa y el Polideportivo del IMSS, lo que permite una mejor organización del torneo.
Finalmente, el edil expresó su satisfacción por la llegada de los 86 equipos de fútbol, cada uno integrado por 16 jugadores, además de padres de familia, sumando alrededor de 2 mil 500 personas en la ciudad. Destacó que, junto con eventos como la carrera de ciclismo de montaña y la ruta de razers “Pelicanazo”, se ha logrado una ocupación hotelera total y una derrama económica estimada en 6 millones de pesos.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
