
La inflación global podría aumentar hasta 300 puntos básicos como consecuencia de la guerra en Oriente Medio, advirtió Ajay Banga, quien señaló que el impacto podría ser aún mayor —de hasta 0.9 puntos porcentuales— si el conflicto se intensifica.
En entrevista con Reuters, el presidente del Banco Mundial afirmó que el conflicto tendrá un efecto dominó en la economía global, incluso si se mantiene el frágil alto el fuego anunciado recientemente.
Según Banga, en un escenario base donde la guerra termine pronto, el crecimiento económico mundial podría reducirse entre 0.2 y 0.3 puntos porcentuales, con un impacto mayor en los mercados emergentes.
El conflicto, que ha dejado miles de víctimas en la región, ha provocado un incremento de hasta 50% en los precios del petróleo, además de interrupciones en el suministro de crudo, gas, fertilizantes, helio y otros insumos clave, así como afectaciones en el transporte aéreo.
El alto el fuego de dos semanas anunciado por Donald Trump se mantiene incierto, en medio de continuos enfrentamientos entre Israel e Irán.
Por su parte, Irán condicionó la continuidad de las negociaciones con Estados Unidos —previstas en Pakistán— a la liberación de sus activos bloqueados y a un alto el fuego en Líbano.
En paralelo, Trump aseguró que buques de guerra estadounidenses están siendo reabastecidos de municiones ante la posibilidad de que las conversaciones fracasen.
“La pregunta es si esta paz temporal y las negociaciones de este fin de semana conducirán a una solución duradera y a la reapertura del estrecho de Ormuz”, señaló Banga, al advertir que un recrudecimiento del conflicto podría tener efectos más prolongados en la infraestructura energética global.
Finalmente, el titular del Banco Mundial indicó que el organismo mantiene conversaciones con países en desarrollo, incluidos pequeños Estados insulares sin recursos energéticos, para evaluar el uso de fondos de emergencia dentro de sus programas de respuesta a crisis.