
EFE.- El Pentágono ha tenido conversaciones con varias empresas de automóviles, entre ellas General Motors y Ford, sobre una posible ayuda a la producción de suministros militares, según The Wall Street Journal (WSJ).
El diario, que cita fuentes conocedoras de las conversaciones, indica que estas han sido "preliminares y amplias", que empezaron antes de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y que se centran en "aumentar la capacidad de producción doméstica".
Los funcionarios pidieron a los ejecutivos de esas empresas identificar "barreras" a ese posible trabajo adicional en materia de defensa, "desde requisitos de contratos hasta problemas en el proceso de licitación", afirma el medio.
Según The New York Times, que cita sus propias fuentes, el Pentágono busca la producción de componentes, no sistemas de armas completos, y posible ayuda para adquirir vehículos, munición y otros dispositivos rápido ya bajo costo.
Otras empresas con las que ha contactado el Pentágono son Oshkosh y GE Aerospace, la heredera del conglomerado General Electric tras su división en tres firmas.
El Departamento de Defensa envió un comunicado a los medios sobre el asunto en el que resaltó que quiere "ampliar la base industrial de defensa aprovechando todas las soluciones y tecnologías comerciales disponibles" para garantizar la "ventaja" de sus tropas.
Durante la pandemia de Covid-19, el gobierno del presidente Donald Trump ya contó con empresas industriales y de otros sectores para que le ayudaran en la producción de productos necesarios para afrontar la crisis de salud, como ventiladores.
Ambos medios señalan que las guerras en Ucrania y en Irán están agotando las reservas de municiones de Estados Unidos, y recuerdan que Washington, durante la Segunda Guerra Mundial, también alistó a General Motors y Ford para asistirles en la producción militar.
Con información de: LatinUs.


Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.
Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.
Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.
Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.

Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.
Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.
Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.
Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.
