
GÓMEZ PALACIO, Dgo. (apro).- María Teresa de Jesús Ochoa Hernández, participante activa en las manifestaciones para exigir la liberación de los 28 detenidos del Frente Unido de Pueblos de la Laguna en Defensa de la Vida y el Territorio, fue sustraída de su domicilio la madrugada de este sábado en el ejido Abisinia, conocido como Dinamita, en el municipio de Gómez Palacio, Durango.
La mujer, cuya madre y hermanos también se encuentran detenidos, es hija de Bernardino Ochoa, identificado como uno de los líderes del movimiento.
De acuerdo con testimonios de su familia, hombres encapuchados ingresaron con violencia entre la 1:00 y 2:00 de la madrugada sin mostrar orden de aprehensión ni de cateo.
Hipólito Trujillo, integrante del Frente Unido de Pueblos de la Laguna en Defensa de la Vida y el Territorio, señaló que los responsables portaban uniformes sin insignias y que, según la familia, en el operativo participaron vehículos oficiales, así como elementos que se identificaron como militares y de la Guardia Nacional. Indicó que el esposo de la activista y uno de sus hijos presenciaron el ingreso violento y la forma en que fue sacada del domicilio.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial sobre su detención. Trujillo afirmó que han buscado en instalaciones de la Fiscalía General del Estado y en el Cereso de Durango, sin obtener información. "Nos reportan que en Durango no está y aquí en la Fiscalía tampoco, entonces la estamos dando como desaparecida", declaró.
María Teresa de Jesús Ochoa Hernández es hija de Bernardino Ochoa, uno de los líderes del Frente Unido. De acuerdo con el testimonio, el dirigente no fue detenido durante el operativo del 18 de marzo en el que fueron arrestados 28 integrantes del movimiento, ya que logró evadir a las autoridades. El Frente considera que la privación de la libertad de la activista podría estar relacionada con la intención de ubicar a su padre.
"Creemos que se la llevan porque piensan que ella sabe dónde está Bernardino", señaló Trujillo, quien advirtió que existe temor entre los integrantes del colectivo de que pueda ser sometida a actos de tortura o presión para obtener información sobre su paradero.
El activista explicó que, aunque Ochoa Hernández no participaba en las actividades del Frente, se integró a las movilizaciones tras la detención de su madre y de algunos de sus hermanos, quienes forman parte del grupo de personas arrestadas en marzo. Actualmente, varios integrantes de su familia permanecen en prisión, mientras que otros enfrentan procesos legales o medidas cautelares.
El caso ocurre en un contexto de tensión en la región Laguna, donde desde marzo se han intensificado los operativos de seguridad en comunidades como Dinamita, La Aurora y El Siete. De acuerdo con el Frente Unido, estos despliegues se realizan de manera constante, tanto de día como de noche, con presencia de fuerzas estatales y federales, lo que, afirman, ha generado un ambiente de vigilancia e intimidación en la zona.
Trujillo señaló que en días recientes sostuvieron una reunión con el subsecretario de Gobierno de Durango, Joel Coronado, en la que denunciaron el incumplimiento de acuerdos alcanzados previamente. Entre ellos, mencionó la revisión de expedientes para la liberación de detenidos, el retiro de operativos en la región y la atención a conflictos laborales derivados de despidos en empresas instaladas en la zona.
"Se comprometieron a revisar las carpetas y liberar a la mayoría, pero sólo han salido algunas personas. Tampoco han retirado los operativos y siguen los despidos", indicó.
La desaparición de Ochoa Hernández se suma a la serie de hechos que han marcado la confrontación entre el Frente Unido y autoridades, incluidos los operativos del 18 de marzo, cuando 28 personas fueron detenidas durante una protesta en la que exigían indemnización para trabajadores despedidos de la empresa Sotomex.
Asimismo, ocurre en medio de las exigencias de justicia por la muerte de Javier Mendoza Martínez, integrante del Frente Unido, quien falleció bajo custodia en el Cereso de Durango, lo que ha intensificado las movilizaciones y denuncias del colectivo que casi, de manera diaria, se manifiestan en Gómez Palacio para exigir la liberación de los detenidos y justicia por la muerte de Mendoza Martínez.
Hasta la 1 de la tarde de este sábado, la Fiscalía General del Estado de Durango informó a Proceso que no tenía registro de ninguna persona detenida con el nombre de María Teresa de Jesús Ochoa Hernández. Mientras tanto, familiares y miembros del Frente Unido mantienen la exigencia de su localización con vida y el esclarecimiento inmediato de los hechos.
Con información de: Proceso.