Ante la puesta en marcha del nuevo padrón de telefonía móvil impulsado por el Gobierno federal, miles de usuarios en México han comenzado a realizar el registro de sus líneas para cumplir con la normativa que busca reducir los delitos de extorsión y fraude. Esta disposición, supervisada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, obliga a todos los titulares de servicios de telefonía tanto personas físicas como morales a vincular su línea con una identificación oficial antes de la fecha límite establecida.
Una de las dudas más frecuentes entre los ciudadanos es si resulta estrictamente necesaria la CURP biométrica para completar el proceso. Las autoridades han sido claras al respecto: este documento no es indispensable. Aunque algunas compañías telefónicas podrían aceptarlo como parte de sus métodos de validación, los usuarios pueden realizar el trámite presentando cualquier otra identificación oficial vigente que contenga su CURP tradicional y fotografía, como la credencial para votar del INE o el pasaporte.
Es fundamental tener en cuenta el calendario, ya que el plazo máximo para cumplir con este registro vence el próximo 30 de junio de 2026. A partir del primer día de julio, todas las líneas que no hayan sido inscritas en el nuevo padrón sufrirán una suspensión automática, quedando habilitadas únicamente para llamadas de emergencia. Para evitar que el servicio sea interrumpido, las operadoras como Telcel, AT&T y Movistar están obligadas a facilitar el proceso, ya sea a través de sus centros de atención presenciales, sus líneas telefónicas de ayuda o sus portales web.
Con esta medida, México se alinea con las políticas de más de 155 países que ya exigen la identificación de los usuarios de telefonía móvil. La estrategia responde a la necesidad de controlar la seguridad digital en el país, especialmente considerando los reportes del INEGI que señalan a la extorsión telefónica como uno de los ilícitos con mayor incidencia en el territorio nacional.