
El experto nacional en economía circular y simbiosis industrial, Víctor M. Gómez Céspedes, advirtió que una recicladora que no separa correctamente sus residuos no solo incumple la normativa vigente, sino que también transfiere el riesgo a sus trabajadores, a quienes considera el eslabón más vulnerable de la cadena.
“El generador que no separa correctamente sus residuos no solo incumple una norma. Transfiere su riesgo al eslabón más débil de la cadena y lo llama accidente”, señaló.
Lo anterior surge tras el incendio registrado la tarde de ayer en la avenida Juan Pablo II, donde las llamas alcanzaron hasta diez metros de altura, generando una columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad. El siniestro movilizó a cuerpos de emergencia, alertó a vecinos y provocó una rápida difusión de imágenes en redes sociales.
De acuerdo con el especialista, el incidente no corresponde a una operación clandestina ni a un predio fuera de control. Se trata de una empresa recicladora que presta servicios a la industria maquiladora de exportación, sector que se caracteriza por auditar a sus proveedores y exigir documentación sobre el manejo adecuado de residuos.
“Si una maquiladora te contrata, algo estás haciendo bien”, subrayó.
Sin embargo, enfatizó que este tipo de incidentes no son aislados. “No es la primera vez en lo que va del año. No es la primera vez en este mes. Y ese detalle importa más de lo que parece”, indicó.
Recordó que el pasado 17 de abril, el relleno sanitario de Chihuahua capital registró un incendio similar, mismo que también ocurrió en las mismas fechas durante abril de 2025. Este tipo de eventos, explicó, responde a patrones relacionados con la acumulación de residuos, la generación de gases y las altas temperaturas de primavera.
Asimismo, mencionó que la semana pasada se registró otro incendio en una recicladora ubicada en la colonia Revolución. A nivel nacional, destacó el caso reciente en Ecatepec, donde un incendio en una recicladora clandestina destruyó aproximadamente dos mil metros cuadrados de material, afectó la estructura de la Autopista Siervo de la Nación y requirió más de seis horas de trabajo, con apoyo de 26 pipas de agua, así como personal de la Marina y la Sedena para su control.