
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Turistas ingresaron a la zona arqueológica de Chichén Itzá y escalaron la pirámide conocida como El Castillo, a pesar de las restricciones vigentes que prohíben el ascenso desde 2008. El hecho ocurrió durante el horario de visita y quedó registrado en videos difundidos en redes sociales.
De acuerdo con reportes preliminares, al menos dos personas lograron subir los escalones de la estructura antes de que personal de seguridad interviniera. Elementos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y guardias asignados al sitio se movilizaron para detener a los responsables una vez que descendieron.
El acceso a la cima de la pirámide permanece restringido desde hace más de una década como medida de conservación del patrimonio. La estructura, considerada uno de los principales vestigios de la cultura maya, presenta desgaste acumulado por el tránsito de visitantes registrado en décadas anteriores.
El INAH informó que aplicó los protocolos correspondientes tras detectar la infracción. Personal del instituto identificó a los turistas involucrados y procedió a su retiro del sitio. Las autoridades también evaluaron posibles sanciones administrativas conforme a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
Según esta normativa, las personas que dañen o alteren monumentos arqueológicos pueden enfrentar multas económicas y otras sanciones. El organismo reiteró que el ascenso a la pirámide está prohibido debido a los riesgos estructurales y al impacto en la conservación del inmueble.
En el lugar se reforzó la vigilancia y se revisaron los accesos para evitar que otros visitantes intenten repetir la conducta. El sitio recibe diariamente a miles de turistas nacionales y extranjeros, lo que obliga a mantener controles permanentes.
Las imágenes del momento en que los turistas suben la pirámide circularon en plataformas digitales. En los videos se observa a visitantes reunidos en la base de la estructura mientras dos personas avanzan por los escalones hasta alcanzar niveles superiores.
Testigos captaron también el momento en que personal de seguridad se aproxima para intervenir. Tras descender, los involucrados fueron escoltados fuera del área. No se reportaron daños visibles inmediatos en la estructura tras el incidente.
La difusión del material generó reacciones entre usuarios, quienes compartieron las grabaciones y señalaron la falta de respeto a las normas establecidas en el sitio arqueológico.
El ascenso a la pirámide de El Castillo fue restringido en 2008 como parte de un plan de preservación impulsado por autoridades culturales. La medida se adoptó luego de evaluar el deterioro causado por el tránsito constante de visitantes durante años previos.
El sitio, inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, forma parte de una red de zonas arqueológicas protegidas en México. La conservación de estas estructuras implica limitar el contacto directo con superficies originales para evitar desgaste físico.
El INAH ha reiterado en múltiples ocasiones que la restricción no es temporal y se mantiene vigente para garantizar la integridad del monumento. La institución también ha señalado que existen rutas delimitadas para el recorrido de visitantes, sin acceso a escalinatas ni a la cima.
Tras el incidente, autoridades del sitio analizaron los procedimientos de vigilancia para detectar posibles fallas. Entre las acciones consideradas se encuentran el incremento de personal de seguridad, la instalación de señalización adicional y la revisión de puntos de acceso.
El flujo constante de visitantes representa un reto para el control del sitio, especialmente en temporadas de alta afluencia. La coordinación entre custodios, guías y personal operativo forma parte de las medidas implementadas para prevenir conductas que pongan en riesgo el patrimonio.
El INAH indicó que continuará con la supervisión en la zona arqueológica y reiteró el llamado a respetar las normas establecidas durante la visita.
Con información de Proceso.