
Pese a los riesgos que representan para especies en peligro de extinción, comunidades pesqueras y ecosistemas, los gobiernos de México y Estados Unidos impulsan una mayor expansión de las actividades de petróleo y gas en aguas profundas en el Golfo de México, denunció la organización internacional Oceana, dedicada a la protección de los océanos.
En un comunicado a propósito del Día Mundial de los Océanos, que se conmemora el 8 de junio, explicó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reiterado su intención de concretar un acuerdo entre Pemex y Petrobras para explorar aguas profundas en el Golfo de México, una de las zonas marinas más biodiversas del planeta.
En tanto, la administración de Donald Trump eliminó protecciones para especies amenazadas y en peligro de extinción para facilitar nuevos proyectos de perforación petrolera en alta mar.
Según Oceana, ambas decisiones “reflejan una tendencia preocupante: priorizar la expansión de los combustibles fósiles en una región de gran importancia para el planeta, que enfrenta los impactos de la crisis climática y décadas de degradación ambiental asociada a la industria petrolera”.
Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana, advirtió: “Mientras los gobiernos impulsan más perforación petrolera, las comunidades costeras enfrentan tormentas más intensas, la disminución de las pesquerías y la degradación de los ecosistemas de los que dependen?su sustento”.
Advirtió que la posible incursión de Petrobras en aguas profundas “genera preocupación debido a los altos riesgos ambientales asociados con este tipo de operaciones”.
De acuerdo con Terrazas, los accidentes en aguas profundas son más complejos de contener y sus impactos pueden extenderse durante años, afectando ecosistemas marinos, actividades pesqueras y economías locales.
Luego, recordó que el Golfo de México ya ha padecido las consecuencias de la expansión petrolera: derrames, contaminación crónica, ruido submarino, destrucción de hábitats y emisiones de gases de efecto invernadero que han dejado una “huella persistente en la región, afectando tanto a la biodiversidad como a miles de familias que dependen del mar”.
La directiva advirtió que “el Golfo de México no reconoce fronteras. Los derrames, la contaminación y la pérdida de biodiversidad tampoco… Las decisiones que hoy se toman en materia energética definirán el futuro de las pesquerías, las comunidades costeras y especies únicas que existen solamente en estas aguas”.
Oceana destacó que, representada por Earthjustice, ya se sumó a una demanda contra la decisión de la administración Trump de retirar protecciones para especies amenazadas y en peligro de extinción en el Golfo de México.
Y es que, esa medida pone en riesgo a 20 especies protegidas, entre ellas tortugas marinas, tiburones, mantarrayas, esturiones y la ballena de Rice, una especie en peligro crítico de extinción que habita exclusivamente en el Golfo de México y cuya población se estima en apenas 51 individuos.
De acuerdo con la demanda, el gobierno de Estados Unidos recurrió por primera vez a una excepción de seguridad nacional para evitar la aplicación de protecciones contempladas en la Ley de Especies en Peligro de Extinción, una de las herramientas ambientales más importantes del país.
Con info de Proceso