
Washington, D.C., 12/06/26 (Más).- El fiscal federal Jay Clayton, quien encabeza en Estados Unidos acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue propuesto por el presidente Donald Trump para ocupar un cargo clave dentro del aparato de inteligencia estadounidense.
De acuerdo con información publicada por Infobae, Trump anunció la nominación de Clayton como próximo director de Inteligencia Nacional, posición desde la cual tendría bajo su responsabilidad la coordinación de las agencias de inteligencia de Estados Unidos en un contexto marcado por tensiones bilaterales con México, seguridad fronteriza y combate a organizaciones criminales transnacionales.
Clayton se desempeña actualmente como fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, una de las oficinas judiciales más relevantes de Estados Unidos. Desde ese cargo ha participado en investigaciones contra redes criminales vinculadas al narcotráfico y en expedientes de alto impacto relacionados con presuntos esquemas de protección política y financiera.
El nombramiento propuesto ocurre después de la salida de Tulsi Gabbard como directora de Inteligencia Nacional, en medio de cuestionamientos de legisladores demócratas a distintos nombramientos impulsados por la administración republicana.
La nominación aún deberá ser revisada por el Senado estadounidense antes de que Clayton pueda asumir formalmente el cargo.
El fiscal es identificado como una figura central en el proceso judicial contra el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, señalado por autoridades estadounidenses de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción conocida como Los Chapitos.
En ese mismo expediente también aparecen señalados Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza, el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Mendívil, así como otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses. La acusación fue anunciada formalmente por Clayton el pasado 29 de abril.
Durante la presentación del caso, el fiscal afirmó que las investigaciones buscan desarticular redes de protección vinculadas a organizaciones criminales. En esa ocasión sostuvo: “El Cártel de Sinaloa es una organización criminal despiadada que ha inundado esta comunidad con drogas peligrosas durante décadas”.
El proceso ha cobrado mayor relevancia luego de que dos excolaboradores cercanos a Rocha Moya se entregaran a autoridades estadounidenses. Entre ellos se encuentran el general retirado Gerardo Mérida Sánchez y el exsecretario de Finanzas de Sinaloa, Enrique Alfonso Díaz Vega, quienes enfrentan procedimientos legales derivados de las acusaciones de la fiscalía.
El caso también ha provocado tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que Washington no ha presentado pruebas suficientes para sustentar solicitudes formales de extradición contra los funcionarios mencionados, y ha insistido en que cualquier cooperación judicial debe sujetarse a los mecanismos legales vigentes.
De ser ratificado por el Senado, Clayton pasaría de dirigir investigaciones judiciales contra presuntas redes criminales mexicanas a coordinar la inteligencia nacional estadounidense, lo que colocaría el caso Sinaloa y la estrategia contra el narcotráfico en un nuevo escenario político y de seguridad binacional.
Con información de: Massinformación.