Hace 16 años, Norma Laguna inicio una búsqueda desesperada para encontrar a su hija Idaly Jauche Laguna desaparecida el 23 de febrero del 2010. Tras muchos recorridos, llamadas, momentos de angustia y desesperación dos años después recibió la noticia que ninguna madre quiere escuchar, los restos de su hija habían sido localizados en el Arroyo del Navajo.
Hoy, la historia se vuelve a repetir en su familia.
El 11 de junio del 2024 desapareció su nieto Edgar Ruiz Hernández, obligando a Norma a recorrer el mismo camino doloroso, de incertidumbre, angustia y exigencia de justicia.
“Es muy duro, muy duro, muy difícil. Volver a sentir esa desaparición de no saber dónde está, si está bien, si ha comido, está aquí o no está”, expresó, luego de anunciar que su nieto cumplió el 11 de junio dos años de desaparecido.
Norma recordó que durante los dos años que buscó a su hija recibió reportes de personas que le decían que habían visto a su hija en bares y hoteles del Centro de la ciudad. Sin embargo, por la falta de una respuesta inmediata por parte de las autoridades impidió localizarla con vida, señaló.
“Nosotras somos las encargadas de investigar, de llevar nombres, direcciones, casi llevamos a las personas, pero dejan pasar la información. Cuando quieren investigar ya pasaron meses y todo se perdió”, mencionó.
Ahora, repite la historia, búsquedas, investigaciones, pero esta vez por su nieto y espera que esta vez las autoridades hagan su trabajo para ubicar al joven que al momento de su desaparición tenía 17 años de edad.
“Ya una vez no lo hicieron con mi hija. Quisiera que con mi nieto sí lo hicieran y que con todas las personas desaparecidas las encuentren con vida para que puedan regresar con sus familias”, manifestó.
Abrazada a un oso de peluche que tenía una playera con el rostro de su nieto, dijo que seguirá alzando la voz para evitar que más familias atraviesen el mismo dolor que ella ha cargado durante más de una década.
“Yo no quisiera que mi nuera viviera lo mismo que yo viví. Ella todavía tiene esperanza, tiene el deseo de encontrarlo con vida, de volver a abrazarlo. Yo también tena ese deseo con mi hija”, expresó.
Norma dijo que la desaparición y posteriormente el hallazgo sin vida de su hija que tenía 19 años al momento de su desaparición, cambio su vida y le arrebato la tranquilidad.
Es la fe en Dios la que la mantiene de pie para seguir siendo la voz de su hija y ahora el apoyo para su nuera en esta búsqueda.
A dos años de la desaparición de su nieto y más de una década de haber perdido a su hija, Norma Laguna continúa exigiendo a las autoridades lo mismo que miles de familias en México, que busquen de manera inmediata, que no simulen investigaciones y desea que las personas desaparecidas puedan volver a casa.