
VIENES A ABOLIR LA LEY, preguntaron al Señor Jesús.
VENGO A DARLE PLENITUD, contestó.
Antes de su Ascención a los Cielos dijo a sus discípulos: UN MANDAMIENTO NUEVO LES DOY, QUE SE AMEN LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO LOS HE AMADO.
El mandamiento nuevo es cumplir a plenitud todas las prescripciones éticas y morales universales y las evangélicas que dan sentido a nuestras vidas, SÓLO QUE HAY QUE CUMPLIRLAS NO POR OBLIGACIÓN, SINO POR AMOR.
A propósito de la ¿ELECCIÓN? de los jueces, se podrán elegir para que administren la justicia conjugando el verbo amar. Tengo serás dudas y estoy en total desacuerdo con la mal llamada reforma judicial.
La visión de los católicos sobre este tema
Habrá un juicio final y así seremos juzgados, por el cumplimiento de la ley por amor y no por imposición.
Juicio final según la tradición católica
En la tradición católica, el Juicio Final es el evento en el que Dios juzga a todos los seres humanos, tanto vivos como muertos, después de la resurrección final. Este juicio es universal y público, revelando las obras de cada uno y determinando su destino eterno en el Cielo o en el Infierno.
El Juicio Final según la Biblia y la Iglesia Católica:
Un evento universal:
La Biblia y la doctrina católica enseñan que el Juicio Final es un evento que afecta a todos los seres humanos.
Después de la resurrección:
Después de la resurrección de los muertos, los vivos y los muertos serán juzgados.
Un juicio público:
El Juicio Final será un juicio público, donde todos los seres humanos serán juzgados por Dios en presencia de todos.
Revelación de las obras:
En el Juicio Final, las obras de cada persona, tanto buenas como malas, serán reveladas, incluyendo las obras ocultas y los pensamientos.
Determinación del destino eterno:
El juicio determinará si una persona es salvada y entra en la vida eterna en el Cielo, o si es condenada al Infierno.
Justicia y misericordia:
La justicia de Dios triunfará sobre las injusticias cometidas por sus criaturas, y su misericordia será revelada en su amor y su poder para salvar a los que se arrepienten y se someten a su voluntad.
Promesa de un nuevo cielo y una nueva tierra:
En el Apocalipsis, se describe una nueva creación, un nuevo cielo y una nueva tierra, donde Dios morará con su pueblo en paz y felicidad.
El Juicio Final como un llamado a la conversión:
La Iglesia Católica enseña que el Juicio Final no es solo un evento futuro, sino también una llamada a la conversión en el presente. Cada cristiano debe vivir una vida de fe, esperanza y caridad, preparándose para el encuentro final con Cristo.
El Juicio Final en el contexto de la esperanza cristiana:
El Juicio Final es una parte integral de la esperanza cristiana, que espera la plena realización de la voluntad de Dios y la consumación del reino de Dios. La esperanza en la salvación y la vida eterna en el Cielo es una fuerza motivadora para vivir una vida en la que se refleja el amor y la justicia de Dios.
[2/6, 3:51 p.m.] Jorge: Los valores evangélicos católicos, que se fundamentan en las enseñanzas de Jesús y la tradición de la Iglesia Católica, son un conjunto de principios éticos y morales que guían la conducta de los cristianos. Estos valores promueven la justicia, el amor al prójimo, la caridad, la humildad y el servicio a los demás, todo en busca de la perfección cristiana y la vida en armonía con Dios.
Valores clave:
Amor al prójimo:
El amor incondicional y sacrificial, como el que Jesús mostró, es fundamental. Esto incluye amar a todos, incluso a los enemigos, y preocuparse por su bienestar.
Justicia y equidad:
La justicia busca asegurar que todos tengan los derechos que les corresponden y que se les trate de manera justa, independientemente de su origen o condición social.
Perdón y reconciliación:
El perdón es esencial para la vida cristiana. Se trata de perdonar a los demás, como Dios nos perdona, y buscar la reconciliación con aquellos con quienes hemos tenido diferencias.
Humildad y servicio:
La humildad implica reconocer nuestras limitaciones y dependencia de Dios. El servicio a los demás, especialmente a los más necesitados, es una expresión de esta humildad y un reflejo del amor de Dios.
Fe, esperanza y caridad:
Estos son los tres pilares de la fe cristiana. La fe es la confianza en Dios, la esperanza es la expectativa de la vida eterna y la caridad es el amor a Dios y al prójimo.
Dignidad humana:
Todos los seres humanos, desde la concepción hasta la muerte, tienen dignidad innata, como hijos de Dios y creados a su imagen y semejanza.
Familia:
La familia es considerada la primera célula social, donde se aprenden los valores fundamentales y se fomenta la vida en comunidad.
En resumen, los valores evangélicos católicos buscan formar personas compasivas, justas, humildes y serviciales, que vivan en armonía con Dios, con los demás y con la naturaleza.
Valores humanos
Los valores éticos y morales universales son principios generales que se consideran deseables para el bienestar de la sociedad y la humanidad. Ejemplos de estos valores incluyen el respeto, la justicia, la igualdad, la libertad, la bondad, la honestidad, la responsabilidad, la empatía, la compasión y la tolerancia.
Valores éticos y morales universales:
Respeto:
Reconocer la dignidad y los derechos de todos los individuos, incluyendo su libertad de expresión, creencias religiosas y culturas.
Justicia:
Dar a cada persona lo que le corresponde, basándose en la equidad y la imparcialidad.
Igualdad:
Tratar a todas las personas de manera equitativa, sin discriminación por género, raza, religión u origen.
Libertad:
Reconocer y proteger el derecho de cada individuo a tomar decisiones y actuar libremente, siempre que no afecte los derechos de otros.
Bondad:
Ser amable y compasivo, mostrando consideración y cuidado hacia los demás.
Honestidad:
Ser sincero y veraz en las palabras y acciones.
Responsabilidad:
Asumir las consecuencias de las propias acciones y cumplir con los compromisos.
Empatía:
Entender y compartir los sentimientos de los demás, mostrando compasión y preocupación.
Compasión:
Sentir pena por el sufrimiento de los demás y querer aliviarlo.
Tolerancia:
Respetar y aceptar las diferencias de opinión, creencias y costumbres de los demás.
Poder Ciudadano Mandante, S.C.
Jorge Luis Vargas Romero
Consejero General Nacional