
CULIACÁN, Sin. (apro).- Apenas se marchó del estado la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la violencia regresó a la entidad y dejó saldo de cinco personas asesinadas, entre ellas un socorrista de Cruz Roja, quien la noche del viernes fue privado de su libertad por un grupo armado en el malecón de Altata, destino de playa y turístico en Navolato.
La entidad tuvo la visita de Sheinbaum a Culiacán para la inauguración de un par de obras en el Hospital Pediátrico de Sinaloa, adscrito al IMSS-Bienestar, y previo a su llegada la presencia de fuerzas federales se vio incrementada con retenes en distintos puntos de la ciudad desde el jueves 10, un día antes de su llegada.
En ese día apenas se reportó un homicidio doloso en todo el estado, el cual ocurrió en Culiacán, así como ocho denuncias por robo de carro y dos por privación de la libertad, cifras correspondientes al centro del estado.
Sin embargo, apenas se marchó el reporte de homicidios dolosos subió a cinco casos, colocando a la entidad de nuevo entre los de mayor incidencia apenas debajo de Guanajuato que tuvo nueve y Michoacán con seis.
Entre los delitos de mayor impacto se encuentra el asesinato de Obed Yair, socorrista de Cruz Roja de 25 años quién fue privado de su libertad en Altata, destino turístico de Navolato. De acuerdo a datos de las autoridades se encontraba con su familia cuando un grupo armado se lo llevó por la fuerza mientras paseaba por el malecón de esa comunidad y horas más tarde encontrado por elementos de la Marina con heridas de bala.
Además, se registraron 20 denuncias por robo de auto y cuatro por privación de la libertad en la zona centro, comprendida por Culiacán, Navolato y Eldorado.
Previo a la llegada a Mazatlán y Culiacán de la presidenta Claudia Sheinbaum, Sinaloa tuvo las cifras más bajas en delitos desde hace 40 días, después de que el estado viene manteniendo promedio de siete personas ejecutadas cada 24 horas y más de 15 robos de vehículos diarios.
Con información de: Proceso.


En medio de la convocatoria para elegir a los coordinadores municipales de Morena, el senador Juan Carlos Loera dejó en claro que su postura no busca atacar a una persona en particular, sino cuestionar las irregularidades de un proceso que a su parecer vulnera los valores del movimiento.
"No es para cuestionar a una persona, sino para señalar un proceso que lastima los principios democráticos que dieron origen a nuestro movimiento; la reciente designación deja más dudas que certezas, porque fue un proceso que careció de imparcialidad, de equidad y de auténtico sentido democrático", afirmó en redes.
El senador señaló que la falta de imparcialidad fue evidente desde antes de la encuesta, debido al respaldo visible que sectores de la dirigencia nacional mostraron hacia el alcalde con licencia de Ciudad Juárez.
"Para miles de chihuahuenses fue evidente que existía una clara inclinación hacia uno de los aspirantes, las expresiones públicas y las numerosas imágenes mostrando la cercanía con importantes actores políticos generaron la percepción fundada de que el resultado ya tenía favorito, cuando el árbitro transmite señales de preferencia, la confianza se debilita", advirtió.
Sostuvo que, mientras algunos aspirantes hicieron campaña con recursos propios y limitados, otros contaron con una presencia masiva en medios de comunicación y el apoyo de redes de gobierno, "Fuimos testigos de una presencia desproporcionada en redes sociales, radio, prensa y televisión. La promoción permanente rompió cualquier condición de piso parejo. Peor aún, el uso de las estructuras burocráticas a favor del designado mancharon este proceso. La capacidad económica nunca debe ser un factor preponderante", sentenció.
Ante los resultados tan apretados que han sido considerados que existía un empate técnico mencionó "Un empate técnico no puede convertirse por una decisión política en una victoria contundente, quienes creemos en la transformación sabemos que los fines nunca justifican los medios, la legitimidad no se construye imponiendo resultados".
"Exigimos que los procesos actuales y futuros cuenten con mecanismos de revisión, observación y auditoría; el secreto genera sospechas y la claridad da confianza", expresó.

En medio de la convocatoria para elegir a los coordinadores municipales de Morena, el senador Juan Carlos Loera dejó en claro que su postura no busca atacar a una persona en particular, sino cuestionar las irregularidades de un proceso que a su parecer vulnera los valores del movimiento.
"No es para cuestionar a una persona, sino para señalar un proceso que lastima los principios democráticos que dieron origen a nuestro movimiento; la reciente designación deja más dudas que certezas, porque fue un proceso que careció de imparcialidad, de equidad y de auténtico sentido democrático", afirmó en redes.
El senador señaló que la falta de imparcialidad fue evidente desde antes de la encuesta, debido al respaldo visible que sectores de la dirigencia nacional mostraron hacia el alcalde con licencia de Ciudad Juárez.
"Para miles de chihuahuenses fue evidente que existía una clara inclinación hacia uno de los aspirantes, las expresiones públicas y las numerosas imágenes mostrando la cercanía con importantes actores políticos generaron la percepción fundada de que el resultado ya tenía favorito, cuando el árbitro transmite señales de preferencia, la confianza se debilita", advirtió.
Sostuvo que, mientras algunos aspirantes hicieron campaña con recursos propios y limitados, otros contaron con una presencia masiva en medios de comunicación y el apoyo de redes de gobierno, "Fuimos testigos de una presencia desproporcionada en redes sociales, radio, prensa y televisión. La promoción permanente rompió cualquier condición de piso parejo. Peor aún, el uso de las estructuras burocráticas a favor del designado mancharon este proceso. La capacidad económica nunca debe ser un factor preponderante", sentenció.
Ante los resultados tan apretados que han sido considerados que existía un empate técnico mencionó "Un empate técnico no puede convertirse por una decisión política en una victoria contundente, quienes creemos en la transformación sabemos que los fines nunca justifican los medios, la legitimidad no se construye imponiendo resultados".
"Exigimos que los procesos actuales y futuros cuenten con mecanismos de revisión, observación y auditoría; el secreto genera sospechas y la claridad da confianza", expresó.
