Este lunes se registraron tres muertes de personas en situación de calle en distintos puntos de la ciudad, de acuerdo con reportes de las autoridades.
La primera se notificó alrededor de las 6:30 de la mañana afuera de la clínica Morelos del IMSS, donde un hombre fue localizado sin vida junto a los puestos ambulantes.
Horas más tarde, después de las 2:00 de la tarde, otro hombre fue encontrado muerto en la calle 26, bajo un puente de la Av. Teófilo Borunda, en la colonia Los Arquitos, frente al Ichitaip.
El tercer caso se reportó sobre la calle Progreso, entre cuarta y sexta, donde vecinos observaron a un hombre recargado en un poste de TELMEX que no se movía por un largo periodo. Al llegar policías municipales y paramédicos confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
La víctima, de entre 40 y 45 años de edad, también vivía en situación de calle y presuntamente padecía alcoholismo. Hasta el momento se desconocen las causas exactas de las tres muertes.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.
