
Norma Piña Hernández, ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ofrece este martes su último informe al frente del máximo tribunal, luego de que la reforma judicial estableció el cese de todos los ministros en funciones.
El próximo domingo 31 de agosto es el último día en funciones de siete de los 10 ministros que conforman la integración actual de la SCJN.
Antes de la aprobación de la reforma judicial en septiembre del año pasado, se tenía previsto que la ministra Piña Hernández rindiera el informe final de su gestión en diciembre de 2026.
La ministra fue elegida para dirigir la SCJN en enero de 2022, en sustitución de Arturo Zaldívar. Su elección fue decidida entre las candidaturas del ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y la ministra Yasmín Esquivel Mossa, esta última empañada por la polémica sobre un posible plagio de su tesis para obtener el grado de licenciatura.
Durante la gestión de la ministra presidenta Piña Hernández se resolvieron asuntos de trascendencia, incluso calificados así por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien propuso la reforma judicial y la disolución de la actual integración de la Corte.
Uno de esos asuntos fue el traspaso del mando de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, lo cual fue rechazado por la Corte.
En materia de transparencia, la SCJN invalidó el decreto presidencial que reservaba por cuestiones de seguridad nacional la información relativa a las obras prioritarias impulsadas por el exmandatario.
Asimismo, señaló que el Senado se encontraba en desacato al abstenerse de elegir a los comisionados faltantes para completar la integración del hoy extinto Instituto Nacional de Transparencia (INAI).
A partir del 1 de septiembre, asumirá el cargo de presidente de la Suprema Corte el ministro electo Hugo Aguilar Ortiz, al obtener el mayor número de votos en la elección judicial realizada en junio.
Con información de Latinus.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.

El Gobierno Municipal anunció que este jueves 12 iniciarán trabajos de bacheo en distintos puntos de la ciudad, luego de las recientes lloviznas que volvieron a evidenciar el deterioro de las calles. Y sí, es cierto: la lluvia expone lo que durante meses se ha ido acumulando bajo el desgaste diario y la falta de mantenimiento estructural.
La ciudad no enfrenta un problema de “baches aislados”. En muchos sectores, la carpeta asfáltica está simplemente agotada.
Son vialidades que ya cumplieron su ciclo de vida útil y que han sido parchadas una y otra vez, hasta convertirse en un mosaico irregular de asfalto viejo y remiendos nuevos.
El bacheo puede funcionar como medida emergente. Nadie discute que es necesario tapar hoyos que representan un riesgo inmediato para automovilistas, motociclistas y peatones.
Sin embargo, cuando el programa se convierte en política permanente y no en solución temporal, el problema de fondo sigue intacto.
Cada temporada de lluvias ocurre lo mismo: se anuncian cuadrillas, se difunden fotografías de trabajadores aplicando mezcla asfáltica y se promete atender cientos de reportes ciudadanos.
Meses después, la historia se repite. Las mismas calles vuelven a fracturarse, el asfalto se levanta y el gasto público vuelve a destinarse a tapar lo ya tapado.
La ciudadanía no solo exige baches cubiertos, exige planeación. Un programa serio de recarpeteo y rehabilitación integral de vialidades principales y secundarias. Inversión de largo plazo, no soluciones de temporada.
Porque si cada tres o cuatro meses el agua vuelve a deshacer los parches, entonces no estamos resolviendo el problema: lo estamos administrando.
¿De verdad el bacheo es la solución?

Previo al proceso electoral, a pesar de que éste inicia en octubre del presente año, ya no sólo saturan de pintas y entrega de volantes en las calles, ahora inicia la colgadera de lonas personalizadas de personajes que han manifestado su intención de competir en el 2027.
Tal es el caso de la Senadora Andrea Chávez, de quien ya comenzaron a colgarse una serie de lonas en algunas viviendas de la capital del Estado con su nombre y su imagen, no hace referencia a su cargo actual.
Como en cada lapso previo al proceso electoral, ha sido muy común ver este tipo de lonas de posibles aspirantes colgadas en casas.
