
En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (25N), la Miss Universo 2025, Fátima Bosch, denunció públicamente la ola de agresiones, insultos y amenazas que ha recibido en redes sociales desde su coronación el pasado 21 de noviembre. La polémica se intensificó tras declaraciones del exjurado Omar Harfouch, quien insinuó un presunto fraude en el certamen.
Bosch afirmó que utiliza este momento para visibilizar la violencia digital que enfrentan miles de mujeres en el mundo. “Aunque estos ataques duelen, no me definen. Lo que sí me define es mi fortaleza, mi integridad y el amor que tengo por mi país y por las mujeres que represento”, expresó a través de Instagram.
La mexicana compartió capturas de pantalla de mensajes en los que usuarios la acusan de haber comprado la corona e incluso le desean la muerte. Subrayó que los ataques no solo buscan desacreditar su triunfo, sino dañar su dignidad.
“Quiero convertir esta experiencia en un mensaje: la violencia hacia las mujeres no siempre aparece en forma de golpes; también está en el odio digital, en las burlas y en las campañas para destruir nuestra autoestima”, señaló. Agregó que, pese a la presión, no retrocederá: “Ningún ataque hará que me arrodille, ningún insulto apagará mi propósito”.
Bosch enfatizó que habla no solo desde su papel como Miss Universo, sino como una mujer más que ha sufrido agresiones por parte de quienes “no toleran ver brillar a una mujer sin sentirse amenazados”. Envió un mensaje de solidaridad a las víctimas de violencia: “No me voy a quedar callada. Voy a usar esta plataforma para visibilizar. No están solas”.
La controversia alrededor de su triunfo estalló cuando Harfouch, quien renunció a ser juez en la final, la llamó “falsa ganadora” y acusó supuestos nexos entre el padre de Bosch y un copropietario del certamen. Mientras algunos usuarios han replicado estas acusaciones, otros la defienden por su postura pública contra la violencia.
La reina de belleza reiteró que su corona simboliza responsabilidad más que triunfo. “Una victoria femenina no es una amenaza; es un recordatorio de que las mujeres somos resilientes y poderosas”, afirmó.
Agradeció también los mensajes de apoyo que ha recibido en las últimas horas. “Su cariño me recuerda que no estoy sola. Mi voz no se apaga. Mi luz, como la de todas, nació para iluminar”, finalizó.
Con información de: El economista.