
Por: Dalila Flores Gutiérrez
Una de las preocupaciones de padres de familia de niños y niñas en nivel de primaria es que aprendan a leer y que lo hagan con la capacidad de comprender los textos y el sentido del documento que leen. Es decir, no sólo que decodifiquen los sonidos, sino que realmente lean y comprendan.
Obviamente el aprendizaje de la lectura también es preocupación de los maestros pues de sobra saben que leer y escribir son conocimientos transversales, es decir se utilizan y son necesarios para el aprendizaje de las demás materias.
Leer de forma convencional significa que el individuo es capaz de reconocer las letras, relacionarlas con los sonidos y puede comprender un texto y su significado o mensaje. Pero también existe la lectura no convencional, es decir, cuando alguien más lee una historia y se escucha la narrativa, el reconocer los textos que contienen letras y que se sabe que por ende tienen contenido e información para compartir.
En otras palabras, aprender a leer es un proceso que inicia desde que se nace, es decir desde que un bebé llega a este mundo, inician esta serie de fases que el ser humano, como parte de una comunidad, vive.
Emilia Ferreiro, investigadora y pedagoga argentina, concluyó que la lectoescritura debe ser considerada un objeto cultural, el aprendizaje debe conceptualizarse como el proceso donde el niño se relaciona con el objeto que intenta asimilar [1], en el caso de la lectura, la relación del niño es con los libros, periódicos, anuncios, etc.
El bebé desde que nace y forma parte de una sociedad está en permanente contacto con el idioma, tanto oral como escrito, lo cual escucha y observa en su entorno. Esto implica que su proceso de aprendizaje del lenguaje inicia desde el primer día de vida.
El proceso de aprendizaje de la lectura se inicia mucho antes de ingresar a la escuela, aunque el año escolar en el que se considera idóneo para aprender a leer y a escribir es el primer grado de primaria, cuando los niños cuentan con 6 años de edad.
Aunque cabe señalar que algunos niños que han sido estimulados y por características propias de su madurez pueden iniciar a leer un poco antes de esta edad o un poco después.
Sabiendo lo anterior, concluimos que es importante realizar actividades que impliquen lectura desde el nacimiento de un bebé. Aún cuando el niño no sea un lector autónomo puede ser parte de una serie de actividades de lectura como el sujeto que escucha la lectura por parte de un familiar o conocido.
Promover desde el nacimiento de un bebé la lectura constante de libros acordes a su edad, además de dar inicio al proceso de aprendizaje de la lectoescritura, fomenta también la cercanía con ese adulto que lee y que le muestra las imágenes del libro, le permite reconocer el lenguaje oral con relación al escrito y le brinda información cultural y social.
Cuando se realizan actividades de lectura en voz alta se fomenta el aprendizaje del lenguaje oral y permite poco a poco el aprendizaje de la estructura del lenguaje y genera nuevas estructuras mentales aún desde las primeras semanas de vida de un ser humano. [2]
Por lo tanto, si se me permitiera un consejo para todos aquellos padres de familia de bebés y niños pequeños, para favorecer la lectura en sus hijos serían los siguientes:
COLOR: NARANJA
El naranja representa la creatividad, una de las capacidades que se desarrollan con la lectura de libros infantiles.
[1] Vissani, L. E., Scherman, P. y Fantini, N. D. (2017). Emilia Ferreiro y Ana Teberosky. Los sistemas de escritura en el desarrollo del niño. En IX Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XXIV Jornadas de Investigación XIII Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología- Universidad de Buenos Aires
[2] Sepúlveda, A. y Jarque, M. (2014). Interacción y continuidad entre la adquisición del lenguaje y el aprendizaje de la lectura y la escritura. Ruta maestra, 8, 21-26. https://rutamaestra.santillana.com.co/wp-content/uploads/2018/05/Interacci%C3%B3n-y-continuidad-entre-la-adquisici%C3%B3n-del-lenguaje-y-el-aprendizaje-de-la-lectura-y-la-escritura.pdf