
Hoy se cumplen nueve meses de la desaparición de Héctor del Castillo Díaz, un joven conductor de plataforma que fue visto por última vez el 22 de abril de 2025, cuando realizaba un viaje hacia la ciudad de Delicias mientras laboraba como chofer de Didi.
Desde ese día, el tiempo se ha convertido en una carga diaria para su familia, que vive entre la incertidumbre, el dolor y la falta de respuestas, Héctor desapareció sin dejar rastro.
La última comunicación que se tuvo con él fue durante ese traslado, y desde entonces no se ha vuelto a saber nada sobre su paradero.
A pesar de que el caso fue denunciado oportunamente, la Fiscalía del área de Personas Ausentes no ha informado avances significativos, ni ha dado a conocer líneas claras de investigación que permitan mantener viva la esperanza de su localización.
Para sus familiares, la espera ha sido devastadora. Nueve meses después, continúan recorriendo oficinas, difundiendo su fotografía y tocando puertas, mientras el silencio institucional se vuelve cada vez más pesado.
Denuncian que no hay seguimiento constante, ni comunicación clara por parte de las autoridades encargadas de buscar a Héctor, lo que ha incrementado la sensación de abandono y revictimización.
“Cada día sin noticias es una condena”, expresan allegados, quienes señalan que el tiempo corre en contra y que la falta de resultados refleja una crisis en la atención de los casos de personas desaparecidas.
La angustia crece conforme se acerca el primer año de su desaparición, una fecha que jamás debió existir.
La familia de Héctor exige a la Fiscalía una respuesta pronta y acciones reales, no solo expedientes abiertos. Piden que se refuercen las búsquedas, se reactiven las investigaciones y se les trate con la dignidad que merece una familia que sufre la ausencia de uno de los suyos.
Mientras tanto, Héctor sigue sin aparecer y su familia continúa esperando, aferrada a la esperanza, pero cansada de la indiferencia oficial. Nueve meses han pasado, y la deuda de justicia y verdad permanece intacta.