
AP.- La campaña de deportaciones masivas del presidente Donald Trump ahora ha puesto su atención en Maine, un estado con una cantidad relativamente baja de residentes que se encuentran en el país sin autorización legal, pero que en sus principales ciudades tiene una notable presencia de refugiados, particularmente de África.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus iniciales en inglés) nombró la operación "Pesca del Día", un aparente juego de palabras con la industria pesquera de Maine, tal como lo ha hecho para otros operativos de migración, como "Metro Surge" en Minnesota y "Midway Blitz" en Chicago.
Los reportes de un aumento en los arrestos migratorios han desatado el miedo en las comunidades migrantes de Portland y Lewiston, y han provocado una reacción de la gobernadora Janet Mills y otros demócratas, incluido un rechazo a colaborar con los agentes de ICE para ocultar la identidad de sus vehículos mediante la emisión de matrículas encubiertas.
"Si bien respetamos la ley, cuestionamos la necesidad de un enfoque paramilitar para la aplicación de los estatutos federales", declaró el alcalde de Portland, Mark Dion, en conferencia de prensa el miércoles, cuando estuvo acompañado por otros funcionarios locales. "Este consejo no se aleja de nuestras comunidades migrantes, estamos con ellas".
Portland y Lewiston tienen miles de residentes de ascendencia africana, muchos de ellos somalíes.
La migración somalí a Maine se aceleró a principios de la década de 2000, y el estado tiene ahora uno de los porcentajes más altos de residentes somalíes en el país.
Ahora, la presencia de agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) ha provocado gran ansiedad en Portland, dijo el miembro de ayuntamiento, Pious Ali, originario de Ghana.
"En nuestras escuelas, alrededor de una cuarta parte de los migrantes no se presentan", señaló Ali, quien añadió que muchos también tienen miedo de ir a trabajar: "Hay migrantes que viven aquí que trabajan en nuestros hospitales, trabajan en nuestras escuelas, trabajan en nuestros hoteles, son parte del motor económico de nuestra comunidad".
Los agentes del ICE no necesitan propagar el trauma rompiendo puertas y ventanas, dijo: "El gobierno federal tiene la capacidad de ponerse en contacto con estas personas sin desatar el miedo en nuestras comunidades".
Las redadas migratorias están llegando a Maine, un estado mayormente rural con alrededor de 1.4 millones de habitantes, mientras continúan las confrontaciones entre agentes del ICE y manifestantes en Minnesota, donde la agencia enfrenta fuertes críticas luego de que un agente asesinó a disparos a Renee Good.
El ICE no respondió de momento a una solicitud de comentarios sobre los planes de la agencia para Maine, donde el DHS señaló en un comunicado que el aumento de los operativos comenzó el martes.
"Hemos lanzado la operación 'Pesca del Día' para apuntar a lo peor de los peores criminales ilegales en el estado. En el primer día de operaciones, arrestamos a extranjeros ilegales condenados por agresión agravada, detención ilegal y poner en peligro el bienestar de un menor", dijo la subsecretaria de Seguridad Nacional Tricia McLaughlin en un comunicado.
La secretaria de gobierno estatal, Shenna Bellows, una añeja opositora de Trump, dijo que los funcionarios estatales recibieron una solicitud de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus iniciales en inglés) para obtener matrículas vehiculares confidenciales y encubiertas de Maine, las cuales se decidió no emitir.
El uso de matrículas por parte del ICE en otros estados ha generado preocupaciones: el secretario de gobierno de Illinois, el demócrata Alexi Giannoulias, emitió una advertencia para los agentes de ICE el año pasado de que intercambiar o alterar matrículas vehiculares es ilegal.
"A la luz de los rumores de despliegue del ICE en Maine y de los abusos de poder en Minnesota y otros lugares, estas solicitudes generan preocupaciones. No hemos revocado las placas existentes, pero hemos suspendido la emisión de nuevas placas. Queremos estar seguros de que las matrículas de Maine no se utilizarán para propósitos ilegales", subrayó Bellows.
No es el primer conflicto entre Bellows y Trump. En 2023 intentó que se eliminara su nombre de la boleta presidencial del estado, argumentando que Trump había participado en una insurrección en violación de la 14 Enmienda. Más recientemente, se ha negado a entregar al gobierno federal los registros de votantes del estado.
La CBP no respondió de momento a una solicitud de comentarios, pero un alto republicano de Maine dijo que retener las matrículas encubiertas sería un riesgo para la seguridad pública.
"Eso nos pone en riesgo como estado. Nos pone en un extremo en el que realmente no deberíamos estar", dijo el líder del Senado, Trey Stewart.
El principal fiscal federal de Maine, Andrew Benson, se sumó a los demócratas para pedir que cualquier manifestación se mantenga pacífica y civilizada. Benson, quien fue designado por Trump, advirtió a la población que no entorpezca el trabajo de los agentes o serán procesados.
Mills, al igual que alcaldes, líderes de distritos escolares y numerosas organizaciones comunitarias, se ha expresado en contra. Aseguró que "no son bienvenidas" las acciones migratorias agresivas que socavan los derechos civiles.
El alcalde de Lewiston, Carl Sheline, dijo que la operación del ICE causa "ansiedad, miedo o incertidumbre" en muchos miembros de la comunidad.
"No hay evidencia de actividad criminal desbordada en nuestra comunidad que requiera una presencia desproporcionada de agentes federales", aseguró Dion.
Con información de Latinus.