
Por: José Luis Jaramillo Vela
Después de la Independencia
Una vez que México logró independizarse de España, lo que antes se llamaba Organización Territorial, pasó a nombrarse como División Política y ésta cambió por completo, tanto la geografía política de México, como su nomenclatura, desechándose para siempre términos como “Virreinato”, “Reino”, “Intendencia” “Capitanía General” y “Provincias Internas”; todo eso se cambió por País, Estado, Entidad Federativa, Municipio, Secciones, Territorios, etc.
En lo que a este articulo interesa, el Reino de la Nueva Vizcaya tenía su capital en Durango, comprendía el actual Estado de Durango, Chihuahua, la mitad de Texas y Nuevo México y una parte del actual Coahuila; mientras que el Reino de Nuevo León y Coahuila, comprendía el actual Nuevo León, la mitad de Texas y la mitad de Coahuila ; por su parte, el Reino de Santander comprendía el actual Estado de Tamaulipas y una franja del sureste de Texas. Es justo en este período histórico en donde comienzan los problemas fronterizos, pues el nuevo gobierno del México independiente no tenía las capacidades ni económicas ni operativas para vigilar y controlar su inmenso territorio del norte, lo único que se les ocurría era entregar tierras para promover la colonización, el desmonte y el uso de esas tierras, para marcar territorio mexicano; sin embargo, al mismo tiempo el gobierno de Estados Unidos del Presidente James Monroe ya estaba poniendo en marcha su famosa Doctrina Monroe, en cuya primera etapa contemplaba expandir a Estados Unidos hacia el Océano Pacífico y desde luego, la única forma de hacerlo era allegándose los territorios hacia el oeste de su país.
Esa política de los gringos fue empujando a muchos de sus ciudadanos a establecerse en territorios que no eran de su propiedad, pertenecían al Virreinato de la Nueva España y ahora pertenecía a México; ambas entidades, quienes ante su incapacidad operativa para el cuidado de sus fronteras permitieron la migración silenciosa de rancheros, agricultores y ganaderos gringos, en unos territorios escasamente poblados por novohispanos, mestizos y mexicanos, los cuales terminaron como empleados de los invasores gringos. El gobierno mexicano intentó cerrar su territorio hacer efectivas sus fronteras, ofreciendo a los rancheros gringos la nacionalidad mexicana, trato que ninguno de ellos aceptó; entonces el gobierno mexicano envió tropas para impedir que siguiera la invasión territorial, esto motivó que los texanos gringos comenzaran su odio hacia los texanos mexicanos y después hacia todos los mexicanos.
Surgen los primeros conflictos
Entran en escena dos personajes clave: Stephen Austin y Samuel Houston, quienes asumieron el liderazgo de los texanos gringos, proclamando hacerse con todo el territorio de Texas e independizarlo de México, pero no solo eso, también proclamaban la expulsión de los texanos mexicanos, iniciando así el odio racial; ahora Austin y Houston reclamaban Texas completo, ya que, con la nueva reorganización geopolítica de México, la mitad de Texas pertenecía al Estado de Coahuila y Texas y la otra mitad pertenecía al Estado de Chihuahua. Los líderes texanos habían organizado un ejército atrayendo a hombres de Kansas, Missouri, Tennessee, Alabama y Luisiana con la promesa de independencia y tierras para todos.
A principios de octubre de 1835 Austin y Houston se rebelan contra el Presidente, General Antonio López de Santa Anna y al grito de “fuera los mexicanos de Texas”, comenzaron las agresiones en contra de los texanos mexicanos; Santa Anna acude a sofocar la rebelión, fue una guerra muy pareja que perdió México cuando el 21 de abril de 1836, en Velasco (actual Freeport, Texas), el General Samuel Houston hace prisionero a Santa Anna, quien exige su libertad porque es el Presidente de México, a Houston eso le importa un bledo y ordena fusilarlo, fiel a su personalidad, Santa Anna se acobarda y le ofrece a Houston y Austin a Texas a cambio de su vida; de inmediato se redacta un documento de entrega, Santa Anna le ordena al General Vicente Filizzola tocar la retirada, firma el tratado de Velasco y queda en libertad, pero Texas deja de pertenecer a México.
Ahora el Estado de Chihuahua ya no tiene a Texas y en cambio, los separa una frontera de 800 km que lo divide de Texas, sin embargo aún le pertenece Nuevo México; los texanos, ensoberbecidos por su logro y viendo lo cobarde de Santa Anna, reclaman Chihuahua y Nuevo México; el Gobernador de Chihuahua, General José Joaquín Calvo (quien por cierto, era cubano) armó un ejército para defender su mancillado territorio, justo en esas fechas el General Antonio Canales Rosillo proclama la “República de Río Grande”, separando a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas de México, auto proclamándose como Presidente de la “nueva república”, estableciendo como ciudad capital en Nuevo Laredo, Tamaulipas; este nuevo amotinamiento distrae la atención hacia aquella región.
Odio fronterizo, masacres raciales
En 1848 México pierde la mitad de su territorio en la Guerra México - Estados Unidos; Chihuahua, que ya había perdido la mitad de Texas, ahora pierde el territorio de Nuevo México completo, de aquel inmenso territorio solo le quedan los recuerdos y una frontera de 800 km con Texas, una frontera de 300 km con Nuevo México y un odio inexplicable de los fronterizos gringos hacia los fronterizos mexicanos; por si fuera poco, son los tiempos ya de la época conocida como “el salvaje oeste”, de modo que el inmenso territorio fronterizo se llenó de bandidos, traficantes y pistoleros, quienes se imponían contra los mexicanos a punta de balazos, una tierra sin ley que costó miles de vidas de mexicanos que quedaron impunes.
Otros dos factores que suceden casi de manera simultánea son la Segunda Intervención Francesa en México, con la llegada del Segundo Imperio Mexicano de Maximiliano y la Guerra Civil de Estados Unidos o Guerra de Secesión; ambos conflictos incidieron directamente en esta región fronteriza, por un lado, la invasión francesa empujó a miles de mexicanos a establecerse en Texas y Nuevo México y por el otro, el final de la guerra civil estadounidense arrojó miles de desertores, esclavos liberados y americanos sin trabajo, mismos que recalaron en la frontera buscando sobrevivir como fuera, ya sea delinquiendo, robando o matando por un pedazo de tierra.
En 1861 aparecen dos cuerpos de seguridad a cada lado de la frontera: los Rangers de Texas y los Rurales de Chihuahua, ambos sumamente temibles y temidos pero muy eficientes para sus funciones encomendadas; no se puede negar que en ambas corporaciones estaban incrustados pistoleros y asesinos ahora bajo el amparo de una placa, misma que distorsionó a muchos en los Rangers de Texas, quienes comenzaron a mirar a los mexicanos como los enemigos, fueran o no delincuentes, mandando a la tumba a muchos mexicanos étnicos, así les llamaban ellos.
Porfiriato, tensa calma fronteriza
En 1876, al inicio del porfiriato, el Presidente Díaz pone especial atención en la frontera norte de México enviando tropas y apoyando la profesionalización del Cuerpo de Rurales de Chihuahua, quienes ahora ya lucían imponentes con sus uniformes y armamento nuevo y moderno; estas políticas de Porfirio Díaz surtieron efectos inmediatos, no cesaron las matanzas de mexicanos, pero se frenaron en gran medida; el Gobernador José Eligio Muñoz Arregui no quería más mexicanos muertos de ningún lado de la frontera, el Cuerpo de Rurales hacía una buena labor de vigilancia, pero en 1877, dos pistoleros gringos asesinan a dos mexicanos en El Porvenir, Condado de Presidio, Texas, enfrente, cruzando el Río Bravo está Presidio de Pilares, Mpio. Ojinaga, Chihuahua, ahí fueron a tirar los dos cuerpos; dos días después, los cuerpos de esos dos pistoleros aparecen tirados en El Porvenir, Texas; el mensaje era claro y sin palabras: mexicano muerto, gringo muerto.
El porfiriato siguió su curso, no exento de incidentes fronterizos, pero nada de gravedad, la violencia fronteriza se calmó en gran medida por la apertura de Porfirio Díaz a la inversión extranjera, generando empleos, que se vió reflejado en menos mexicanos buscando cruzar la frontera; también en Estados Unidos se vivía una etapa de crecimiento, ocasionando una tensa calma en la frontera.
La Revolución Mexicana, vuelve a arder la frontera
A la caída de la dictadura de Porfirio Díaz y el inicio de la Revolución Mexicana se incendia de nuevo la frontera y renace con más fuerza el espíritu anti mexicano en Texas y todo se vuelve a descomponer; el gobierno gringo resguardó sus fronteras, los mexicanos no eran bien vistos en Texas y eran objeto de muy malos tratos, tan denigrantes como tener que ver colgados letreros en los negocios, tiendas, bares, restaurants, oficinas, hospitales y escuelas, letreros con la denigrante leyenda de “No se admiten perros ni mexicanos ni negros” , para cualquier persona es no solo humillante ver eso, sino también representa un muy duro golpe moral y social y a su propia autoestima como persona humana.
En el Estado de Chihuahua se inició la Revolución Mexicana, fue además el principal bastión revolucionario del país y también fue la cuna y la sede del Villismo; por estas razones, los texanos veían a los chihuahuenses como una real amenaza a su seguridad, su vecino de al lado estaba en guerra, eso es de preocupar a cualquiera. Con un país convulsionado e inmerso en su propia guerra civil, los mexicanos y chihuahuenses en Texas fueron presa fácil de los odios raciales.
The San Diego Manifesto, gasolina al fuego
En 1914, Basilio Ramos, un chihuahuense texano y quien distribuía cerveza en toda la frontera Chihuahua - Texas, desde El Paso hasta Presidio, Lajitas, Redford, Castolon y Woodson; en una revisión de los Texas Rangers le encontraron ejemplares del San Diego Manifesto, un plan de rebelión que llamaba a los mexicoamericanos, afroamericanos y nativos americanos a rebelarse en contra de la “tiranía yankee”, el plan llamaba a que todos los hombres angloamericanos mayores de 16 años fuesen ejecutados; la fecha de inicio de la rebelión estaba puesta para el 20 de febrero de 1915 a las 2 de la mañana
Las autoridades rastrearon el origen del movimiento y lo ubicaron en San Diego, Condado de Duval, Texas, logrando desarticular el movimiento, pero generando más odio hacia los mexicanos y predispuso no solo a los civiles, sino también al ejército en contra de todo aquel que fuera o pareciera mexicano; la crueldad hizo presa de ellos, los asesinatos y persecución contra mexicanos, las atrocidades cometidas, todo eso acá en México no sonaba, la revolución y el fragor de sus batallas impedían se escucharan otros gritos de dolor de aquel lado de la frontera.
Sin embargo, faltaba la cereza del pastel, el 9 de marzo de 1916 Francisco Villa invade Estados Unidos y arrasa con Columbus, Nuevo México, masacrando a la población, dejando la ciudad en cenizas; el odio racial alcanzó su máximo nivel hasta que sucede la….
Masacre de El Porvenir
La noche del 24 al 25 de diciembre de 1917, la noche de navidad, un grupo de asaltantes y pistoleros asaltaron el rancho L. C. Brite, un conglomerado de ranchos ganaderos con un puesto de diligencias, automóvil y correo, además de tiendas de ropa y alimentos, donde se surtían los rancheros de la región, tanto texanos como mexicanos; siendo una comunidad ganadera, varias familias se habían reunido en una casa para celebrar la Navidad, cuando llegan los bandoleros; en el asalto, se llevaron ropa nueva, alimentos y dinero de la posta de diligencias, además dejaron tres hombres muertos.
El ranchero James Cobb desde su rancho oyó los gritos y disparos, cogió su caballo y se fue a avisar al patrón Lucas Brite de lo sucedido entonces ambos van a notificar al Sheriff de Marfa, Texas; llegaron el Sheriff y su gente, dos tropas del 8° Regimiento de Caballería y una volanta de los Rangers de Texas; todos estaban nerviosos y asustados, unos afirmaron que la banda eran mexicanos, otro dijo que eran villistas, luego otro más dijo que eran carrancistas, luego una joven dijo que iban mezclados mexicanos con gringos, otros escucharon que les hablaron en inglés; en fin, eran varias versiones y la que más se aceptó por las autoridades fue la de que eran mexicanos.
Un mes después, el 28 de enero de 1918, una partida de los Rangers de Texas comandados por el Capitán Monroe Fox y ganaderos locales, bordeando el Río Bravo llegan a El Porvenir, Texas; nada hubiese sucedido, de no ser porque al salir del poblado vieron a un par de jovencitos seguidos de tres o cuatro niños que venían arreando unos burros; todos ellos vestían ropas, botas y sombreros nuevos, uno de los rancheros reparó en ese detalle y dijo: “¡esa es ropa de la tienda del Rancho Brite!”, entonces rodearon a los muchachitos y los cuestionaron acerca de la ropa, éstos les dijeron que era parte de sus regalos de Navidad y de Reyes Magos que les habían hecho sus padres; para los Rangers y para los rancheros, que ya traían encima la presión por encontrar a los bandoleros y asesinos, fue la mejor solución que pudieron encontrar y pensaron, “aquí están los responsables”.
Voltearon al revés y al derecho el caserío de El Porvenir, lo único que encontraron fueron un rifle y un revólver propiedad de Tiburcio Jáquez de 50 años y quien parecía ser la figura más respetada del pueblito; con esas dos viejas armas los Rangers y los rancheros concluyeron que esa era evidencia de que estas personas eran la “peligrosa” banda de forajidos y asesinos, sacaron a todos los hombres que en ese momento se encontraban en el pueblo, no les importó que justo en ese momento estaba por nacer el sexto hijo del señor Manuel Morales, también lo sacaron y lo formaron con los demás, en total trece adultos de diferentes edades y dos menores de quince años, los formaron, los sacaron del pueblo y se los llevaron detrás de una loma.
Del otro lado del Río Bravo, en el pueblito de Presidio de Pilares, Chihuahua, sus habitantes, casi todos emparentados con los de enfrente en El Porvenir, estaban muy ajenos a lo que estaba sucediendo del otro lado, ellos solamente divisaron una enorme columna de polvo en dirección a El Porvenir, señal inequívoca de que un grupo grande de jinetes se acerca, lo que llamó su atención; unos minutos después, escucharon el estruendo de una nutrida descarga de rifles y escopetas, causando alarma, pues algo estaba sucediendo en el lado texano.
La columna de polvo era el Coronel George Langhorne al frente de doscientos soldados del Octavo Regimiento de Caballería del Ejército de Estados Unidos, ellos venían desde Fort Bliss y Fort Hancock en patrullaje de rutina en la frontera con Chihuahua, desde El Paso hasta Woodson y Big Bend; llegaron justo cuando los Rangers de Texas del Capitán Monroe Fox llevaban al grupo de mexicanos y dos menores a una loma, donde fueron salvajemente ejecutados; lo que sucedió ahí y quienes fueron, solo ellos lo supieron, aunque con el tiempo saltaron las evidencias.
Mientras, en el lado mexicano los pobladores de Presidio de Pilares al ver la columna de polvo, escuchar los estruendos de las armas y luego oír gritos y lamentos de las mujeres, supieron que algo muy grave había sucedido en El Porvenir; cerca de ahí, a treinta km río abajo, se encuentra San Antonio del Bravo haciendo frontera con Candelaria, Texas, ahí estaba una partida de Rurales de Chihuahua, así que enviaron a un par de jóvenes a darles aviso de lo ocurrido.
Ese mismo lunes 28 de enero de 1918 ya por la tarde, la columna de Rurales de Chihuahua al mando del Capitán Arnulfo Ortiz llega a Presidio de Pilares, tan solo para presenciar el entierro de los quince mexicanos masacrados, cuyos familiares decidieron cruzar la frontera y sepultarlos en el lado mexicano, donde estaban sus raíces; a esa hora de la tarde en pleno sepelio de los infortunados, se levantan largas columnas de fuego en El Porvenir, eran los gringos incendiando, arrasando y borrando del mapa a El Porvenir. De todo esto, el Capitán de Rurales Arnulfo Ortiz informa de inmediato al Gobernador del Estado de Chihuahua, General Ignacio Ceferino Enríquez, quien a su vez le informa al Presidente, General Venustiano Carranza sobre lo ocurrido.
Reclamo internacional, simulaciones y consecuencias… ¡nadie fue!
La reclamación diplomática de México no se hace esperar, el Embajador de México en Estados Unidos, Ignacio Bonillas Fraijo y el Diputado texano de Laredo, Texas, Tommy Canales comenzaron a presionar al Congreso y al Ejército de Estados Unidos, así como al Gobernador de Texas William Pettus para iniciar una investigación, puesto que tanto Ejército, Rangers y rancheros todos decían que ellos no tuvieron participación en los hechos, pero tampoco acusaban a nadie. Quien sí inició una investigación fue el Profesor Harry Warren, maestro federal de la región y quien estaba casado con una hija de Tiburcio Jáquez, uno de los mexicanos masacrados y cuya investigación arrojó que los Rangers y los rancheros gringos estaban involucrados en la masacre; como “premio” a su investigación, el gobierno lo destituyó como maestro, fue enviado a una escuela en California pero ya no como profesor, sino como encargado del aseo, meses después fue despedido y terminó pizcando algodón en los campos de California.
En cambio, el Coronel George Langhorne de la Caballería presentó un parte de novedades donde decía que había perseguido a una banda de 29 mexicanos que eran los asesinos del Rancho Brite, que antes de cruzarse a México, en el Paso del Fresno, sus hombres abatieron a diez de ellos y que los otros huyeron a Chihuahua, hasta donde fue con sus doscientos hombres a perseguirlos sin éxito. Este informe fue echado abajo como y exhibido como una mentira por el Gobernador, General Ignacio C. Enríquez quien dijo que eso era mentira “de haber sido eso cierto, ya estarían muchos muertos y otros en la cárcel”, dijo; por su parte los Rurales de Chihuahua afirmaron haber recorrido el Paso del Fresno sin haber visto un solo cuerpo, ni humano ni de caballo ni tampoco haber percibido olores de descomposición.
Finalmente, el Congreso determinó que los responsables habían sido los Rangers de Texas y los rancheros texanos, el Diputado Tommy Canales cuestionó que no hubo detenidos y el porqué si el ejército no tuvo responsabilidad, porque no actuó ahí mismo, resultando cómplice de los hechos. Como resultado, se desapareció el Octavo Regimiento de Caballería y se ordenó una mayor profesionalización de los Rangers de Texas. Dos meses después, en abril de 1919, un grupo de villistas atacó el cercano Rancho Neville, con un saldo de tres muertos y tres mujeres violadas, dejando como mensaje que era una represalia por lo sucedido en El Porvenir. Fue la última vez que hubo muertes en esta frontera por causas étnicas. Fueron 90 años (1829 – 1919) de odio racial y anti-mexicanismo en la frontera Chihuahua – Texas que dejaron 35 mil mexicanos muertos por odio racial; de esas, 5 mil muertes ocurrieron entre 1915 y 1919.
Investigación posterior…. trámites eternos… “mea culpa”, recuerdo histórico
En el año 2015, el Gobierno de Estados Unidos ordenó una investigación arqueológica y envió un equipo de arqueólogos al sitio donde una vez estuvo El Porvenir; los hallazgos implicaron fuertemente a la Caballería del Ejército de Estados Unidos en la responsabilidad de los hechos. Actualmente a 107 años de estos hechos, los descendientes de los quince masacrados no han podido conseguir ni siquiera el Acta de Defunción de sus parientes, ellos están seguros de que es una represalia del Estado de Texas que no termina por aceptar la participación de los Rangers en los hechos. El Gobierno de Estados Unidos ha incluido a El Porvenir, Texas en su Catálogo Nacional de Sitios Históricos,; existen dos Marcadores Históricos que conmemoran estos lamentables hechos, uno ubicado en la Ruta Chispa Dr. en el sitio donde existió El Porvenir; otro más en la 27 mile, Carretera U.S. 90, tramo Marfa – Van Horn, Tx.
El sentimiento anti mexicano en el mundo
A pesar de que la política exterior mexicana tradicionalmente ha sido es en extremo amigable, respetuosa y pacífica, así como también México es un país amigable con el visitante, así también existen países en donde se nos ve con desprecio.
+ Centroamérica (excepto Panamá).- Odio ancestral desde la época colonial por el dominio que México siempre ejerció sobre la región.
+ China.- Resentimiento étnico a raíz de los 300 ciudadanos chinos en 1911 a manos de Benjamín Argumedo. El gobierno chino considera que la fiebre porcina se originó en México y ha permeado esa idea a la población, convirtiéndose en odio racial.
+ España.- El sentimiento antimexicano debido a los efectos de la guerra de independencia y a la expulsión de los españoles de México en 1829-
+ Estados Unidos.- Los efectos negativos que la desigualdad económica entre ambos países genera en la sociedad americana.
+ Francia.- El desprecio de los franceses viene desde las dos ocasiones en que no pudieron apoderarse de nuestro país, a quienes Napoleón Bonaparte y la sociedad francesa nos consideraban “seres inferiores”
+ Israel.- El Estado Judío tradicionalmente ha respaldado las políticas anti inmigrantes de Estados Unidos hacia los mexicanos; los mexicanos en Israel son tratados de manera seca y fría; existe la idea generalizada de que somos portadores de enfermedades.
+ Peru, Ecuador y Bolivia.- Estos tres países, siempre amigos de México, su población ha cambiado su parecer hacia los mexicanos debido a errores políticos y diplomáticos garrafales de los dictadores López Obrador y Claudia Sheinbaum.
+ Argentina.- En todo el mundo este es el país en donde más se odia a México y a los mexicanos, el odio es ancestral, aunque no se conocen los motivos, que cualesquiera que sean, se vieron incrementados por la exhibida mundial que le puso el Presidente de México, General Lázaro Cárdenas al Presidente de Argentina Agustín Pedro Justo al descubrir sus podridos intereses en la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay. En general, el sentir argentino es que “no hay nada más feo que los mexicanos” y créame, son igualmente correspondidos.
Referencias Bibliográficas:
+ marfapublicradio.org
+ www.thebullocktexasstatehistorymuseum
+ thestoryoftexas.com
+ thenewyorktimes.com
+ texashistoricalcomission.gov
+ tandfonline.com
+ es.wikipedia.org