
La industria minera global atraviesa una transformación estructural donde la percepción del sector ha pasado de ser una actividad tradicional a consolidarse como un pilar estratégico para la soberanía económica y la transición energética. En este contexto, Octavio Alvídrez, director general de Fresnillo PLC, anticipa un panorama de crecimiento sostenido para 2026, impulsado por niveles históricos en los precios de los metales y una cartera de proyectos que busca capitalizar la demanda de plata, oro y metales base.
De acuerdo con el directivo, la naturaleza cíclica de la minería ha encontrado un soporte adicional en la geopolítica actual, Alvídrez explica en entrevista con El Economista, que la sociedad y los gobiernos han comprendido la relevancia de controlar y producir sus propios recursos frente a las dificultades del comercio globalizado. Esta revalorización estratégica, sumada a la necesidad de infraestructura mundial, ha llevado a metales como la plata, el oro y el cobre a registrar récords históricos, lo que permite a las empresas intensificar sus labores de exploración.
Para Fresnillo PLC, la hoja de ruta hacia 2026 se apoya en una sólida base de operaciones que incluye distritos emblemáticos como Juanicipio y la mina centenaria en Fresnillo, Zacatecas, así como activos en Sonora, Durango y Chihuahua. “El flujo de efectivo generado por estas unidades permite financiar una ambiciosa estrategia de expansión”, dijo.
Alvídrez detalla que cuentan con cuatro proyectos clave en desarrollo: las minas de tajo abierto Rodeo y Tajitos, la operación subterránea Orisivo en la Sierra Ramuri de Chihuahua, y un proyecto adicional de plata y oro en el distrito histórico de Guanajuato.