
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno federal admitió este jueves que el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México se originó en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Por este motivo, la empresa estatal separó a tres funcionarios con presunta responsabilidad en estos hechos y presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR), se informó en conferencia de prensa del Grupo Interinstitucional conformado para investigar los hechos.
“Existe evidencia de que sí hubo un derrame de hidrocarburo en las inmediaciones de la plataforma de Abkatún Cantarell”.
El director de Pemex, Víctor Rodríguez, informó que el derrame fue causado por una fuga en un oleoducto en zona de plataformas en inmediaciones de Abkatún Pol-Chuc en Cantarell.
Durante semanas, el gobierno federal había descartado que el derrame, que afectó sobre todo las costas de Veracruz y Tabasco, hubiera sido originado por Pemex, atribuyéndolo en principio a un barco y a chapopoteras naturales.
Sin embargo, este jueves, en conferencia, se dio a conocer que, resultado de la investigación efectuada por autoridades, se descubrió una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex, “que había sido negada sistemáticamente por las áreas operativas”.
Los cargos de los servidores públicos separados son cargos son: subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; coordinador de Control Marino, y el Líder de Derrames y Residuos; “toda vez que pudieran estar vinculados con los hechos”, refiere el comunicado conjunto de Marina, Semarnat, Sener, Secretaría de Ciencia y Profepa, entre otras dependencias que integran el Grupo Interinstitucional.
“No es una plataforma donde ocurrió el incidente, fue un oleoducto, un oleoducto de 36 pulgadas que ahí fue donde se efectuó la fuga. Efectivamente, está en una zona de plataformas, que es el activo Abkatún-Pol- Chuc, en la que hay tres yacimientos en tres zonas distintas. Entonces por ahí pasan una serie de ductos”, dijo Víctor Rodríguez en la conferencia.
Entre las irregularidades detectadas por el Grupo Interinstitucional destacan:
“Por ello, con base en estos hechos y mientras se realizan las investigaciones correspondientes, fueron separados del cargo: el subdirector de seguridad, salud en el trabajo y protección ambiental; el coordinador de control marino, derrames y residuos; y el líder de derrames y residuos de Pemex”, expuso el comunicado conjunto.
De manera paralela, indicó que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y Petróleos Mexicanos han realizado inspecciones correspondientes y presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República para el deslinde de responsabilidades derivadas de este evento.
Apenas el 31 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa de Pemex y negó que una fuga de ductos fuera el origen del derrame provocado y del que se desconoce su origen en el Golfo de México.
“Se tienen que revisar todas las instalaciones, hasta ahora no se ha reportado una fuga, se han revisado una parte importante. Si se llegara a ver una fuga, se informaría y se entraría a la reparación. Lo que estamos investigando junto con científicos si son estas chapopoteras naturales que hay en la zona o alguna fuga de alguna de las instalaciones”, dijo en aquel momento.
Organizaciones ambientalista indicaron que desde el 6 de febrero se detectaron en imágenes satelitales manchas de hidrocarburo frente a Campeche, específicamente sobre un ducto activo que conecta la plataforma Akal C con la Terminal Marítima Dos Bocas.
Al ser cuestionada sobre el origen del derrame, dijo:
“Más bien parece esta otra hipótesis que se ha venido planteando chapopoteras naturales y también para ello hay protocolos para contener la contaminación”.
A más de un mes de los primeros reportes del derrame de hidrocarburo en comunidades costeras de Veracruz y Tabasco, el gobierno federal ofreció una conferencia de prensa donde aseguró que las playas se encuentran seguras y limpias, e intentó contradecir la narrativa de lo que organizaciones civiles han calificado como una “crisis de transparencia”; además de minimizar el incidente ambiental y asegurar que "se descarta que sea severo".
La conferencia ocurrió un día después de la difusión de una denuncia conjunta en la que 14 organizaciones defensoras del medio ambiente aseguraron que el derrame de hidrocarburos sobre el Golfo de México habría ocurrido a principios de febrero pasado, y que las autoridades, enteradas de lo ocurrido, omitieron tanto la información como los lineamientos del Plan Nacional de Contingencia (PNC).
Las organizaciones civiles aseguran tener registros de contaminación desde principios de febrero, pero el discurso oficial se aferró a que los primeros reportes en Coatzacoalcos fueron el 2 de marzo, fecha en la que supuestamente se activó el PNC.
Según las autoridades, el origen del derrame se atribuía, en aquel momento, a tres fuentes: un buque que realizó un desembarco ilegal en Coatzacoalcos; emanaciones naturales de "chapopoteras" cerca de Coatzacoalcos; y emanaciones naturales de "chapopoteras" a 60 millas de Ciudad del Carmen, Campeche, en la zona de Cantarell. Esta última es considerada la fuente más significativa de contaminantes.
Con información de: Proceso.