
BAGDAD (AP) — La periodista estadunidense que fue secuestrada en Bagdad había intentado cruzar desde Siria a Irak tres semanas antes e, inicialmente, fue rechazada, dijo un funcionario iraquí el miércoles.
Funcionarios de Estados Unidos y de Irak señalaron que Shelly Renee Kittleson también había sido advertida sobre amenazas en su contra en los días previos a su secuestro. Kittleson, una reportera independiente que ha trabajado durante años en Irak y Siria, fue secuestrada en una calle de la capital iraquí el martes y continúa desaparecida.
Hussein Alawi, asesor del primer ministro Mohammed Shia al-Sudani, indicó que Kittleson había intentado ingresar al país el 9 de marzo por el paso fronterizo de al-Qaim desde Siria, pero fue rechazada porque no tenía permiso de trabajo de prensa y por motivos de seguridad debido a “la escalada de la guerra y los proyectiles aéreos sobre el espacio aéreo iraquí como resultado de la guerra con Irán”.
Más tarde, ingresó al país tras una visa de entrada única a Irak, válida por 60 días, emitida para permitir que ciudadanos extranjeros varados en países vecinos “transiten por Irak para llegar a sus países de origen a través de las rutas de transporte disponibles”, explicó.
Kittleson llegó a Bagdad unos días antes de ser secuestrada y se alojaba en un hotel de la capital, indicó el funcionario.
“El incidente está siendo seguido de cerca por las agencias de seguridad e inteligencia iraquíes bajo la supervisión de” al-Sudani, manifestó Alawi. Además, dijo que un sospechoso que se cree estuvo implicado en el plan de secuestro ha sido detenido y está siendo interrogado.
Las fuerzas de seguridad iraquíes persiguieron a sus captores y detuvieron a un sospechoso después de que el auto que conducía se estrellara, pero los demás lograron escapar con la periodista en un segundo vehículo.
Un funcionario de la inteligencia iraquí, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a realizar declaraciones, señaló que las autoridades iraquíes creen que la mujer está retenida en Bagdad y están tratando de localizarla y lograr su liberación. Indicó que las autoridades “tienen información sobre los secuestradores”, pero se negó a dar más detalles.
Funcionarios de Estados Unidos sostienen que Kittleson fue llevado por Kataib Hezbollah, una milicia iraquí vinculada a Irán que ha sido implicada en anteriores secuestros de extranjeros. El grupo no se ha atribuido el secuestro y el gobierno iraquí no ha revelado dato alguno sobre la afiliación de los secuestradores.
El funcionario de inteligencia iraquí afirmó que, antes del secuestro de Kittleson, funcionarios iraquíes contactaron con estadounidenses para notificarles que existía una amenaza específica de secuestro contra ella por parte de milicias afiliadas a Irán.
Dylan Johnson, subsecretario de Estado de Estados Unidos para asuntos públicos, escribió en X el martes que el “Departamento de Estado cumplió previamente con su deber de advertir a esta persona de las amenazas en su contra”.
Un funcionario estadounidense, que también habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a realizar comentarios en público, declaró que "se la contactó en múltiples ocasiones con advertencias sobre las amenazas en su contra”, incluso la noche anterior al secuestro.
Imágenes de vigilancia obtenidas por The Associated Press muestran lo que parece ser el momento en que la periodista es secuestrada en Bagdad. Se ve a dos hombres acercándose a una persona que está de pie en una esquina y conduciéndola hacia la parte trasera de un auto. Parece haber un breve forcejeo para cerrar la puerta del vehículo antes de que los hombres suban y el auto se aleje.
Milicias respaldadas por Irán en Irak han lanzado ataques regulares contra instalaciones de Estados Unidos en el país desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán.
Con información de: Proceso.