
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México, en colaboración con autoridades federales, realizó la operación “Desconexión” en la que se detuvieron a 102 personas, de las cuales 77 eran de origen extranjero, dedicadas a extorsionar ciudadanos, principalmente con técnicas como “gota a gota”, préstamos con los que amenazan a los deudores con pagos semanales que se prolongan por años.
Las autoridades detallaron que el operativo tuvo una duración de 46 días y también se aseguraron 67 inmuebles utilizados como call centers, cinco “centrales de préstamo”, 14 puntos de venta de estupefacientes y 106 empleados en “giros negros”.
La fiscalía Estado de México confirmó que del 8 de julio de 2025, fecha del arranque de la Estrategia Nacional contra la extorsión, hasta el 30 de marzo de 2026, recibió mil 84 denuncias por el delito de extorsión en varios municipios mexiquenses.
De ese total, 62% fueron cometidos de manera no presencial, es decir, bajo la modalidad conocida como “extorsión indirecta”.
En la llamada operación “Desconexión” participaron las Secretarías de Defensa Nacional, Marina, Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional, Instituto Nacional de Migración y el Centro Nacional de Inteligencia, en colaboración de autoridades mexiquenses.
Además, las autoridades mexiquenses comprobaron un reiterado modus operandi de bandas delictivas relacionadas con la extorsión y la actividad de préstamos “gota a gota”, con el uso de unidades económicas formales o informales tipo call centers, así como centrales de préstamo, en donde se detectó la intervención de ciudadanos extranjeros, principalmente colombianos, venezolanos y cubanos.
La dependencia informó que se identificó que, para diversificar y enmascarar las ganancias producto de esta actividad ilícita, utilizan puntos de venta de estupefacientes y giros negros, con lo que se articulaban redes criminales relacionadas con otros ilícitos como secuestro exprés, trata de personas, lavado de dinero, distribución y comercialización de narcóticos, extracción de datos personales y suplantación de identidad.
A partir de los datos de investigación, se estableció que en los call centers ahora intervenidos, se desarrollaban de manera total o parcial actividades ilícitas relacionadas con extorsiones, requerimientos de pago de forma violenta, ofrecimiento fraudulento de productos, suplantación de instituciones financieras mediante llamadas telefónicas y uso de páginas web clonadas.
Desde estos lugares las víctimas eran manipuladas con prácticas engañosas y coberturas falsas que les permitían obtener información personal y de su entorno cercano, para posteriormente coaccionar e intimidar con el propósito de obtener un lucro.
Con información de: LatinUs.