
Una presunta investigación abierta por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en contra de Carlos Torres Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, pone en una nueva encrucijada a la morenista tras el retiro de su visa en mayo de 2025.
Torres Torres, que fungió como coordinador de Proyectos Estratégicos del Gobierno de Baja California, es señalado por autoridades de Estados Unidos de presuntos vínculos financieros con el narcotráfico.
De acuerdo con la columna “La gobernadora sí está en problemas” del periodista Raymundo Riva Palacio, en la supuesta investigación contra Torres Torres se señalaría de presuntamente recibir pagos de 500 mil dólares mensuales con el objetivo de facilitar la operación de los cárteles en la entidad.
El periodista señala que con la llegada de Marina del Pilar al gobierno en 2021 hubo un reacomodo de cárteles en Tijuana, que impactó en el resto del estado, al señalar que la violencia se agudizó desde noviembre de 2021 y resurgieron los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación como las fuerzas de mayor presencia y control en Baja California.
Pese a que la gobernadora anunció su separación legal en 2025, el divorcio se interpretaría como una estrategia de “control de daños” que no exime a la mandataria de las investigaciones.
La polémica para Marina del Pilar no es nueva. Desde mayo de 2025, la administración de Donald Trump revocó las visas de la entonces pareja y aunque en su momento se calificó como un “trámite administrativo”, hoy la gobernadora forma parte de una lista de políticos mexicanos bajo la lupa del Departamento de Estado por riesgos a la seguridad nacional.
La presión no solo viene de EUA. En México, la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) de la FGR investigaría una presunta red en la que estaría involucrado Carlos Torres con figuras locales como Pedro Ariel Mendívil, exsecretario del Ayuntamiento de Mexicali, para permitir la operación de “Los Rusos”, brazo operativo del Cártel de Sinaloa en el estado.
La situación no solo trastoca al círculo familiar de Marina del Pilar, también podría tener riesgos para su gobierno.
Si bien aún le quedan dos años al frente del estado (en 2027 se renueva la administración estatal) existirían fuertes presiones para que Marina del Pilar solicite licencia al cargo.
Según el periodista, el caso de la gobernadora de Baja California ha sido un tema que se ha tocado en reuniones de seguridad entre autoridades de México y Estados Unidos.
Incluso, según Riva Palacio, desde Presidencia se le habría informado a la gobernadora sobre la petición de EUA, a través de Mario Delgado y Luisa María Alcalde.
Hasta el momento, la gobernadora ha rechazado alguna irregularidad en su administración; sin embargo, el columnista advierte que las autoridades estadounidenses ya informaron de manera oficiosa a México sobre los avances del caso y han solicitado acciones concretas contra Torres.
Con información de Político.mx