
El jueves pasado, productores de frijol irrumpieron en el pleno de la Legislatura local de Zacatecas, enardecidos y cansados de lo que calificaron como incumplimientos por parte de las autoridades, mientras se desarrollaba la sesión ordinaria, para exigir soluciones al conflicto relacionado con el acopio del grano de cientos de campesinos zacatecanos.
Esto derivado de la falta de compromiso de las autoridades, ya que a un mes de la firma de los acuerdos entre productores y Gobierno no se ha cumplido lo prometido, lo que llevó a la toma de la sesión ordinaria en el Congreso local.
Asimismo, la protesta se extendió por varias horas y entre las consignas destacaron: “Nos han dejado solos en el hambre”, “Nos han dejado solos en el hambre y eso no es de seres humanos”, reclamaron frente a los legisladores. Además, los manifestantes encararon a diputados presentes, entre ellos Jesús Padilla y Carlos Peña, a quienes reprocharon el abandono al campo zacatecano.
A esto se sumó que los inconformes advirtieron que no abandonarían el recinto hasta que acudieran el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza; el titular de la Secretaría del Campo, Gerardo Luis Cervantes Viramontes; y Ángel Olais, coordinador de Alimentación para el Bienestar en Zacatecas.
Entre los principales reclamos, exigieron el cumplimiento de los compromisos relacionados con el acopio de mil 500 toneladas de frijol, la apertura de centros de acopio en comunidades, la entrega inmediata de boletas de recepción y el pago de 27 pesos por kilogramo.
“Queremos el dinero del frijol, ya no aceptamos palabrerías”, expresaron. Durante la protesta, el ambiente se tornó tenso en distintos momentos. Algunos productores acusaron directamente al diputado Jesús Padilla de actuar como “coyote”, señalamiento que incomodó al legislador. “¿Para qué queremos diputados? No sirven para nada”, reclamaron.
Aproximadamente a las 6 de la tarde, representantes del Gobierno propusieron instalar una nueva mesa de diálogo en las oficinas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), con la participación de Ángel Olais y funcionarios estatales.
Ante ello, una comisión integrada por 10 productores se trasladó al lugar para continuar las negociaciones, mientras el resto permaneció dentro del Congreso estatal con la consigna de “no soltar” las instalaciones hasta obtener respuestas favorables.
Después de más de tres horas de diálogo entre autoridades y campesinos, no se logró llegar a un acuerdo concreto, debido a que los productores consideran insuficiente el precio de garantía de 16 pesos por kilo e insisten en que se respete el precio de 27 pesos, tal como se había establecido en un inicio.