En medio de las cenizas quedó la vida de don Eloy Lozano, un adulto mayor que la tarde de este miércoles perdió absolutamente todo tras incendiarse su humilde vivienda en el rancho El Portillo, del ejido Labor de Terrazas.
Durante años, don Eloy trabajó poco a poco para levantar con sus propias manos la pequeña casa donde vivía. Sin embargo, en cuestión de minutos el fuego consumió su patrimonio, dejándolo únicamente con una vieja troca y la tristeza de ver reducido a cenizas el esfuerzo de toda una vida.
Vecinos del sector señalaron que el adulto mayor acostumbraba cocinar y calentarse con una estufa de leña, por lo que se presume que una brasa pudo haber provocado el incendio que arrasó con todo a su paso.
La escena fue desgarradora. Entre humo, madera calcinada y pertenencias destruidas, don Eloy observaba impotente cómo desaparecía el lugar que durante más de diez años llamó hogar.
Pero en medio de la tragedia, hubo alguien que no lo abandonó ni un solo momento: su fiel perro “Tribilín”, quien siempre acompaña a don Eloy a todos lados y permanece pegado a su lado día y noche. Mientras el adulto mayor observaba las ruinas de su casa, el pequeño perro permanecía junto a él entre las cenizas, como si entendiera el dolor que estaba viviendo su dueño.
Ahora, ambos pasarán la noche dentro de una vieja camioneta estacionada en el terreno, ya que don Eloy no tiene otro sitio donde dormir. Vecinos de la comunidad comenzaron a solidarizarse llevándole ropa, agua, comida y un colchón para ayudarlo a enfrentar las difíciles horas que vienen.
Habitantes del ejido hicieron un llamado urgente a las autoridades, a personas de buen corazón y a quienes hoy recorren las comunidades prometiendo apoyo, para que ayuden a don Eloy a reconstruir aunque sea una parte de lo que perdió.
Hoy, entre cenizas, tristeza y recuerdos, don Eloy y su inseparable Tribilín únicamente tienen la esperanza de que alguien les tienda la mano.