
MANZANILLO, Col. (apro).- Integrantes de la empresa ecoturística y pesquera “Pesca Manzanillo” documentaron en la madrugada del martes 2 de junio un grave derrame de hidrocarburos frente a las costas de Colima, ante el cual las autoridades todavía no atribuyen responsabilidad.
A pesar de que denunciaron los hechos formalmente ante la Secretaría de Marina, la entidad gubernamental no ha emitido ninguna postura al respecto.
Pescadores de la zona y ciudadanos han recogido evidencias donde puede verse la mancha del derrame de hidrocarburos de grandes proporciones. En las grabaciones se describe como una “capa de diésel puro” de espesor considerable.
La contaminación se extiende, hasta el momento, desde el Malecón del Espíritu Santo hasta el Malecón de San Pedrito, La Perlita y las inmediaciones de la Terminal para Cruceros, donde, según transeúntes locales, el olor a combustible sigue siendo penetrante.
Ante este desastre, el colectivo “Salvemos Cuyutlán” se solidarizó con los sectores afectados y advirtió que este evento evidencia la vulnerabilidad del ecosistema frente a la actividad industrial.
La organización alertó que estos riesgos se potenciarán con la pretendida ampliación del puerto de Manzanillo, proyecto de la Asipona, que contempla la instalación de muelles de almacenamiento de hidrocarburos en las inmediaciones del Vaso II de la Laguna de Cuyutlán.
Los pescadores locales denunciaron que este nuevo derrame es una muestra de la impunidad con la que opera la industria portuaria.
De acuerdo con el comunicado de Salvemos Cuyutlán, es imposible compatibilizar la producción tradicional de sal, la pesca y el ecoturismo con un modelo de desarrollo que carece de supervisión efectiva, gestión de riesgos y atribución de responsabilidades.
Este evento ocurre en un momento de alta tensión social marcado por el rechazo de un sector de la sociedad colimense a la tercera Manifestación de Impacto Ambiental del megaproyecto portuario, que se acaba de publicar en la gaceta ecológica de Semarnat.

Con información de: Proceso.